El líder opositor venezolano Henrique Capriles inició ayer una visita a Chile, con reacciones encontradas, en el marco de su campaña para explicar su impugnación de los resultados de los comicios presidenciales de abril, que afirma ganó a Nicolás Maduro.
“Gané la elección del 14 de abril, no la cobré y estoy en la lucha. Voy a seguir con la lucha para que en Venezuela podamos tener un cambio”, dijo Capriles al sitio de noticias por internet chileno Emol. A diferencia del presidente mexicano Enrique Peña Nieto, quien adelantó que no se reunirá con Capriles, el presidente chileno, Sebastián Piñera, se mostró abierto a recibir al opositor venezolano hoy, pero acordó hacerlo fuera del palacio presidencial.
El canciller chileno, Alfredo Moreno, recalcó el miércoles que Chile reconoce y trabaja con el gobierno de Nicolás Maduro, pero dijo que Piñera “tiene derecho a reunirse con quien estime conveniente”.
Por otro lado, la candidata presidencial y ex presidenta socialista, Michelle Bachelet, favorita para adjudicarse la elección de noviembre, descartó el miércoles una reunión con él por “motivos de agenda”.