Desde el 6 al 26 de enero procurarán hacer cumbre en el Aconcagua un grupo de veteranos de Malvinas compuesto con excombatientes argentinos e ingleses. Noticia inesperada, si las hay, pero muy grata al sentir de quienes fuimos testigos temporales de aquella absurda confrontación bélica entre fuerzas militares de los dos países. Recuerdo aquellas bravuconadas de Galtieri, cuando a viva vos desafiaba a los primos de los norteamericanos y una de las flotas más poderosas del mundo, por aquel momento: “Si quieren venir, que vengan. Aquí los esperamos, les daremos batalla”. El estúpido militar y genocida argentino pensaba que como era obediente cumplidor del Plan Condor, pergeñado desde los Estados Unidos, este país nos ayudaría a recuperar las injustamente tomadas islas por los piratas ingleses. Se equivocaba de medio a medio, como lo han hecho siempre los analfabetos políticos de los militares formados en la Doctrina de la Seguridad Nacional.

