Los sistemas electorales de la Argentina son maleables y sus características dependen en buena medida de los intereses de los gobiernos de turno. En este sentido, la cruzada de Javier Milei contra las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) tiene que ver probablemente con su deseo de limitar la oferta del año que viene, en la que irá por la reelección.
Tiene a su favor la coherencia: Milei siempre ha ido contra las PASO. El año pasado logró suspenderlas y ahora buscará volver a hacerlo. Si pudiera las eliminaría, pero todo indica que, como en 2025, no va a conseguir el consenso necesario para acabar para siempre con el sistema de selección de candidatos que ideó Néstor Kirchner.
Por si quedaba alguna duda respecto de que el tema está en la agenda política del Gobierno nacional, fue el propio Milei quien dijo la semana pasada, en una de sus primeras declaraciones después del Mundial, que las PASO "no deberían existir", porque la sucesión de elecciones atenta contra la participación electoral y porque "los problemas de la política debe resolverlos la política".
¿Punto y aparte? Más o menos. Como la mayoría de las iniciativas de la Casa Rosada, el éxito depende de sus negociaciones con gobernadores aliados. Alfredo Cornejo es uno de ellos y es alguien que parece proclive a aceptar cambios en el régimen electoral nacional, pero se muestra mucho menos flexible en el ámbito provincial.
En este sentido, el gobernador mendocino ya advirtió que las PASO provinciales deben continuar. Lo dijo en un contexto bastante raro: el concepto apareció hace semanas en medio de una conversación con el embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Høeg.
"En Mendoza no vamos a suspender las PASO. En la provincia va a haber elecciones primarias", afirmó Cornejo ante una pregunta del distinguido visitante, y el Gobierno provincial quiso que esta respuesta apareciera en el comunicado oficial de la reunión ¿Buscaba que le quedara claro a la propia Casa Rosada? El que avisa, no traiciona.
Ese ha sido el último capítulo de la novela electoral, porque después vinieron el desenlace del hermoso mundial de fútbol, la triste y angustiante final con España, la depresión de buena parte del pueblo argentino por la derrota, la curiosa campaña internacional contra el seleccionado de nuestro país y una polémica por este asunto que ya se irradió del mundo del deporte a la propia política.
El fútbol desbordó las emociones de todo el mundo y en el medio el Gobierno nacional ahora está intentando desplegar su nueva agenda política, la cual contempla la reforma electoral, pero no la impone como prioridad inmediata.
Cornejo se puede contar entre las personalidades a las que le viene bien este "limbo" momentáneo, porque pretende demorar sus definiciones electorales. La Legislatura provincial, por ejemplo, volvió a la actividad la semana pasada sin la urgencia de discutir ninguna cuestión vinculada a las elecciones del año que viene.
La necesidad de hacerlo podría surgir recién a partir de que mueva alguna ficha el Congreso de la Nación, porque cuando el Congreso aborde y eventualmente apruebe la suspensión de las PASO nacionales para la elección de los candidatos presidenciales, no faltará quién se pregunte por qué deben seguir en el ámbito provincial para la selección de los aspirantes a la gobernación.
El año pasado, en las elecciones legislativas, Cornejo se comportó como buen aliado de la Casa Rosada y aceptó la suspensión de las PASO, replicándola a nivel provincial. Pero 2027 es otra cosa y si acepta repetir el gesto, seguro buscará poner condiciones a Milei respecto de la sucesión gubernamental.
El gobernador anticipó que no va a ir por ahí, pero en el amplio seno del oficialismo local, se advierten diferencias. Nadie levanta la voz con el tema por el momento, pero en el sector del exradical Luis Petri señalan que si Milei encara la suspensión de las PASO a nivel nacional, eso debería derivar también en la suspensión de las primarias en el orden provincial.
Alineados totalmente con el discurso del Presidente, los petristas dicen por lo bajo que votar en Mendoza "seis veces" (podría ocurrir si hay PASO a nivel nacional y provincial, y desdoblamientos provinciales y municipales) conspira contra la participación de la gente en las elecciones.
Creen incluso que, sin primarias, la negociación por la candidatura a gobernador de Mendoza entre Cornejo y Milei debería favorecer a Petri, por ser el dirigente de la alianza que mejor mide en las encuestas.
Estas expresiones sotto voce del petrismo contradicen todos los criterios de Cornejo. No contemplan que él quiere que haya PASO por la candidatura a la gobernación en cualquier escenario nacional y no reconocen tampoco que él difícilmente admitiría que Petri sea su heredero natural, habiendo tantos radicales anotados.
Se trata de una controversia silenciosa cuya resolución, tarde o temprano, marcará la oferta electoral del año que viene en Mendoza.
* El autor es periodista y profesor universitario. [email protected]