Propuesta de Brasil y China respecto a Ucrania

El documento fue difundido por la Presidencia brasileña. Los diplomáticos que expusieron la propuesta pusieron énfasis en que el diálogo y las negociaciones “son la única solución viable a la crisis en Ucrania”.

Xi Jinping y Lula Da Silva, presidentes de China y Brasil respectivamente.
Xi Jinping y Lula Da Silva, presidentes de China y Brasil respectivamente.

Los gobiernos de Brasil y China presentaron una propuesta conjunta para impulsar una solución para la guerra de Ucrania y crear las condiciones para un diálogo político entre las partes. La propuesta fue elaborada durante la visita del asesor de la Presidencia brasileña y ex canciller Celso Amorim, al ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi. El documento fue difundido por la Presidencia brasileña. Los diplomáticos que expusieron la propuesta pusieron énfasis en que el diálogo y las negociaciones “son la única solución viable a la crisis en Ucrania”.

En este sentido, exigen a las partes “frenar la expansión del campo de batalla, no intensificar los combates y aumentar la ayuda humanitaria”. Es una propuesta un tanto imprecisa que no llega a ser un cese del fuego. Los funcionarios de Brasil y China hacen un llamado para evitar los ataques a civiles y para que se proteja especialmente a mujeres, niños y prisioneros de guerra.

El texto escrito dice que “es necesario oponerse al uso de armas de destrucción masiva, en particular las nucleares, químicas y biológicas. Deben hacer todos los esfuerzos posibles para prevenir la proliferación nuclear y evitar una crisis nuclear”. Se propone la realización de una conferencia internacional de paz que sea reconocida por ambas partes y piden a la comunidad internacional todas las gestiones necesarias para promover las conversaciones de paz.

La propuesta se hace pública tres semanas antes de que se reúna en Suiza la conferencia para la paz en Ucrania promovida por este país y en la cual participan setenta países del mundo. No participarán las dos potencias globales más relevantes: Estados Unidos y China, lo que le resta posibilidades de llegar a acuerdos concretos. El último punto del escrito presentado entre este país y Brasil incluye un llamado a oponerse a “la división del mundo en grupos políticos o económicos aislados” y hacer esfuerzos para fortalecer la cooperación internacional en las áreas de energía, moneda, finanzas, comercio, seguridad alimentaria y seguridad de infraestructura crítica.

Se trata de la primera vez que China firma un documento de este tipo desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022. Respecto a la conferencia que se reúne en Suiza el 15 y 16 de junio, participarán varios mandatarios latinoamericanos, excepto los de Brasil, Nicaragua, Cuba y Venezuela, países que tienen una posición favorable a Rusia. Cabe señalar que ésta no fue invitada a esta reunión. Desde el comienzo de la invasión a Ucrania, y en particular durante la campaña electoral brasileña de 2022, Lula mantuvo una posición de neutralidad frente al conflicto, reclamando una solución pacífica del mismo. El actual presidente brasileño criticó la invasión por parte de Rusia, pero a diferencia de Estados Unidos y la Unión Europea, no aceptó suministrar armas a Ucrania.

Al día siguiente de conocerse la propuesta chino-brasileña, Putin llamó a reanudar negociaciones de paz con Ucrania, cuando las tropas de Moscú avanzan tanto en el Donbás como en el segundo frente abierto en Járkov. Realizó estas declaraciones después de que la prensa occidental sugiriera que el Kremlin estaba dispuesto a declarar un alto al fuego en Ucrania, teniendo en cuenta las líneas actuales del frente. En realidad, Putin quiere volver a la propuesta de Turquía presentada en las semanas siguientes a la invasión, que fue rechazada por Estados Unidos.

La afirmación de Putin sobre “la realidad en el terreno” se refiere no sólo al avance de las tropas rusas, sino a la anexión en septiembre de 2022 de cuatro regiones ucranianas: Donetsk, Lugansk, Jerson y Zaporiyia. En esta última se encuentra la central nuclear más grande de Europa. Rusia no controla todavía estas regiones en su totalidad y por eso son escenarios de intensos combates.

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, por su parte negó la posibilidad de un acuerdo de alto el fuego que no contemple que las cuatro regiones estén incluidas en la Constitución como “parte inalienable” del territorio ruso. Peskov sostuvo que “el presidente ruso se refirió en numerosas ocasiones que está dispuesto a negociar. Pero estas negociaciones son para alcanzar los objetivos que ahora estamos logrando a través de la ‘Operación Militar Especial’. Los objetivos son claros, la realidad también. Hay una constitución donde está fijada la composición de la Federación Rusa, incluidos esos cuatro territorios”.

Pero por el momento la decisión de los países de la OTAN de continuar apoyando militarmente a Ucrania se mantiene e intensifica. En los últimos días recibió municiones para el sistema lanzacohete Himars, munición para el misil antitanque Javelin, proyectiles de artillería, misiles guiados Tow, armas cortas, granadas, vehículos tácticos y chalecos antibala, entre otros elementos.

Pero la discusión central no resuelta es si Ucrania podrá o no usar los armamentos que le provee Occidente para atacar a Rusia dentro de su propio territorio, lo cual escalaría el conflicto ya más directamente entre Rusia y la OTAN. Las fuerzas ucranianas esperan la llegada de un quinto envío de armamento “lo más rápido posible”, tras la decisión estadounidense de entregar sesenta y un mil millones de dólares que estaban demorados en el Congreso estadounidense.

* El autor es Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.

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