Operación Irán: según la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos

El autor de la nota pone en conocimiento las partes centrales del documento del Departamento de Guerra del Gobierno Norteamericano sobre las políticas del país respecto de la República Islámica de Irán y también de Venezuela. Analiza luego el significado del contenido de los mismos.

Tras una operación militar inédita en las últimas décadas, consideramos necesario clarificar respecto del marco conceptual a partir del cual se toman las decisiones respecto de la acción militar que el presidente Donald Trump ha decidido respecto de la República Islámica de Irán y también de Venezuela.

Para ello, ponemos en conocimiento de los actores políticos, sociales, religiosos, empresarios y ciudadanos de a pie, el documento del Departamento de Guerra del Gobierno Norteamericano.

MEMORÁNDUM PARA LOS ALTOS RESPONSABLES DEL PENTÁGONO, COMANDANTES DE LOS MANDOS DE COMBATE, AGENCIAS DE DEFENSA Y DIRECTORES DE ACTIVIDADES SOBRE EL TERRENO DEL DEPARTAMENTO DE GUERRA

Asunto: estrategia de defensa nacional 2026

“Durante demasiado tiempo, el gobierno de Estados Unidos ha descuidado, e incluso rechazado, la idea de dar prioridad a los estadounidenses y a sus intereses concretos”.

“El presidente Trump cambió esto de manera decisiva, poniendo valientemente a los estadounidenses en primer lugar para devolver verdaderamente a Estados Unidos su grandeza. Bajo su liderazgo, Estados Unidos cuenta con el ejército más fuerte, letal y competente del mundo, de hecho, el ejército más poderoso que el mundo haya conocido jamás. Apoyaremos una política de paz verdadera mediante la fuerza. Seremos la espada y el escudo que disuadirá los conflictos con el objetivo de la paz, pero que estará listo para combatir y vencer en las guerras necesarias de la nación si se nos llama a ello”.

De esta forma comienza el documento. Esta ofensiva sólo se comprende, en el marco de la “Nueva Estrategia de Seguridad Nacional”, publicada por la Casa Blanca el 4 de diciembre, que plasma la visión del mundo conforme al gobierno de Trump, en su segundo mandato.

El mencionado Memorándum va más allá y explicita claramente: “El Departamento dará prioridad a las amenazas más importantes, graves y peligrosas para los intereses de los estadounidenses. Restauraremos la filosofía bélica y reconstruiremos la fuerza conjunta para que los enemigos de Estados Unidos nunca duden de nuestra determinación o capacidad para responder de manera decisiva a esas amenazas. Seremos los guardianes responsables de la vida, el dinero y el apoyo de los estadounidenses”.

1.-La defensa del territorio estadounidense:

Este punto es de vital importancia para entender el objetivo de Estados Unidos en la actual y futura ofensiva contra Irán, ya que manifiesta claramente lo que a continuación expresa:

“Aseguraremos las fronteras y los accesos marítimos de Estados Unidos y defenderemos el espacio aéreo de nuestra nación mediante el Golden Dome for America y una atención renovada a la lucha contra la amenaza de los drones. Mantendremos una fuerza de disuasión nuclear robusta y moderna, capaz de hacer frente a las amenazas estratégicas que se ciernen sobre nuestro país, estableceremos y mantendremos ciberdefensas formidables, y perseguiremos y neutralizaremos a los terroristas islámicos que tienen la capacidad y la intención de atacar nuestro territorio. Al mismo tiempo, defenderemos de forma activa y sin miedo los intereses estadounidenses en todo el hemisferio occidental".

2.-Dinamizar la base industrial de defensa estadounidense:

Respecto de la defensa, es bueno conocer cómo piensa el presidente Trump implementarla.

En esa inteligencia el documento dice expresamente: “Aprovecharemos esta iniciativa histórica para reconstruir la industria de defensa de nuestra nación, que sustenta nuestra defensa y la de nuestros aliados y socios. Debemos volver a ser el primer arsenal del mundo, capaz de producir no solo para nosotros mismos, sino también para nuestros aliados y socios, a gran escala, con rapidez y con el más alto nivel de calidad. Para lograrlo, volveremos a invertir en la producción de defensa estadounidense, reforzando las capacidades, empoderando a los innovadores, adoptando los nuevos avances tecnológicos, como la inteligencia artificial (IA). El presidente Trump está conduciendo a nuestra nación hacia una nueva Edad de Oro. Al hacerlo, a menudo habla de restablecer la paz. Pero también está claro que solo podemos lograrlo desde una posición de fuerza, incluida, fundamentalmente, la fuerza militar. Solo el Departamento de Guerra puede proporcionar ese poder para garantizar la defensa de los intereses de la nación, y lo haremos sin complejos”.

3.-Irán:

Hoy en día, el régimen iraní es más débil y vulnerable de lo que ha sido en décadas. El «eje de la resistencia» iraní también está devastado. Las operaciones israelíes han debilitado gravemente a Hezbolá y Hamás. Respecto de ello, el documento en su texto expresa:

"A pesar de todo, aunque Irán ha sufrido graves reveses en los últimos meses, parece decidido a reconstituir sus fuerzas militares convencionales. Los líderes iraníes también han dejado abierta la posibilidad de volver a intentar dotarse de armas nucleares, en particular al negarse a entablar negociaciones serias. Tampoco podemos ignorar el hecho de que el régimen iraní tiene sangre estadounidense en sus manos, que sigue decidido a destruir a nuestro cercano aliado Israel, y que Irán y sus representantes provocan regularmente crisis regionales que no solo amenazan la vida de los militares estadounidenses en la región, sino que también impiden que la propia región avance hacia el tipo de futuro pacífico y próspero que tantos de sus líderes y pueblos desean claramente”.

Siguiendo la línea argumental del Memorándum, lo dicho justifica la operación en Medio Oriente, contra la República Islámica de Irán. Ahora bien, todo ello sin importar las disposiciones del derecho Internacional, haber fundado las Naciones Unidas y suscripto la Carta de Naciones Unidas con disposiciones a respetar por toda la comunidad organizada, como también Interesándole poco al presidente Trump las disposiciones de su Constitución que establece que la facultad de declarar la guerra recae exclusivamente en el Congreso (art. 1, sección 8). Si bien como comandante en jefe puede actuar, la War Powers Resolutions de 1.973 le exige "notificar al Congreso y limita la operación a 60-90 días sin su autorización”.

El reciente documento, prioriza en palabras de Trump, el "America First", enfocándose en la soberanía, la prosperidad económica (con diplomacia comercial y aranceles), y la seguridad en el hemisferio Occidental para frenar la migración y el narcotráfico, mientras advierte sobre los riesgos migratorios y de declive civilizatorio en Europa.

La estrategia busca revitalizar la influencia estadounidense, incluso mediante intervenciones selectivas y el uso de fuerza contra los cárteles, a los que considera terroristas transnacionales. Para hacerlo, Trump propone volver a la política exterior del presidente James Monroe de "América para los americanos", con la que el país declaraba en 1823 su intención de resguardar a la región del avance de las potencias ajenas al continente. Conocida en el derecho internacional, como “Doctrina Monroe”.

Este enfoque se ganó el apodo de "Doctrina Donroe", que surge de la combinación entre "Donald" y "Monroe". El término apareció en enero en la portada del New York Post y rápidamente fue adoptado por analistas estadounidenses y medios internacionales.

4.-Conclusión:

Creemos que estamos en el umbral de un cambio mundial en clave política, que implicará la reformulación temática del derecho internacional en general y en especial respecto a los conflictos, a la guerra y convenciones internacionales que rigen y en el derecho diplomático.

Como así también, se deberá analizar la reformulación o no de los principios y propósitos de la Carta de Naciones Unidas y de sus órganos (que las Resoluciones de la Asamblea General, dejen de ser declarativas, para tener mayor fuerza obligatoria por arte de los Estados miembros, nueva configuración del Consejo de Seguridad, etc.) a fin de garantizar la Paz, la igualdad y respeto a los Estados de la comunidad internacional y el respeto a las normas internacionales.

Es en este marco conceptual, en donde Argentina a través de la declaración oficial de la Oficina del presidente, asume una postura en política exterior con los riesgos que ello tiene para todos los que vivimos en esta bendita patria.

Y es también en ese marco conceptual, en el que los legisladores nacionales por Mendoza tendrán a su cargo aprobar o no en el Congreso Nacional, el Acuerdo de Comercio e Inversiones entre Argentina y Estados Unidos. Esperemos que estén a la altura de la defensa de nuestros intereses nacionales y del bien común argentino.

* El autor es presidente del Instituto Argentino de Relaciones Internacionales (IARI).

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