20 de marzo de 2026 - 00:00

Libertad y Patria: La guía eterna de Alberdi para los nuevos tiempos

En Estados Unidos, y por todo el mundo en el que me toca trabajar para el mismo sueño de Alberdi, hay un enorme interés por el esfuerzo de recuperar la senda de libertad en Argentina. Para Alberdi, el fundamento de la Patria radica en el respeto de la libertad. La libertad y la Patria se refuerzan gracias al núcleo familiar, y el trabajo de todos los que no viven del privilegio estatal.

Yo llegué a las ideas de la libertad gracias a empezar a leer a Juan Bautista Alberdi hacia el final de mi secundaria, a comienzos de los años 70. Aunque me gustaba el derecho, me dediqué a estudiar economía en gran parte porque creía que el socialismo podría tomar el poder en Argentina, como había ocurrido en Chile. Estudiar economía sería más útil si tuviera que emigrar. No me arrepiento, pero de allí en más me preocupé más por la economía y por lo mucho que escribió Alberdi sobre el tema, que por temas más políticos y culturales, como el de la Patria.

El socialismo extremo no logró triunfar en Argentina. Me fui a Estados Unidos a especializarme en economía austríaca con un discípulo de Ludwig von Mises, y volví al país. Inmediatamente me involucré en un estudio del gasto público que utilizaba como guía principal el libro "Sistema Económico y Rentístico de la Confederación Argentina según su Constitución de 1853" de Alberdi.

Con la caída del comunismo, definido por muchos como la “propiedad estatal o colectiva de los medios de producción” el debate en muchos países ha pasado de la economía al tema de la patria y de la batalla cultural. En el país donde vivo, en Estados Unidos, uno de los llamados a la acción más frecuentes es el de “America First” similar a “Primero mi Patria.” En Europa, el bloque de parlamentarios europeos más conservador y el que más está creciendo, es el de los “Patriotas.”

La semana pasada me tocó participar en un evento internacional previo a la asunción del presidente Kast en Chile, que llevaba como título “Libertad y Patriotismo: Un Tiempo Nuevo a Ambos Lados del Atlántico.” Como asistí en representación de uno de los sponsors, la Fundación FREE de Argentina, utilicé la ocasión para reestudiar a Alberdi, especialmente en el tema de la Patria. Así como sus ideas económicas, sus escritos sobre la Patria pueden ser una guía efectiva para estos nuevos tiempos.

Me ayudó enormemente un libro estupendo con abundantes citas de Alberdi y con prólogo del presidente Milei, que acaba de ser publicado en Argentina. Su autor Daniel Pereyra, señala que “así como San Martín fue consagrado como el Padre de la Patria por su extraordinaria actuación en la gesta de la independencia, Alberdi merece ser reconocido como el Padre de la Organización Nacional y principal artífice del orden republicano argentino.”

El amor de Alberdi por su patria y la libertad recorre toda su obra. Alberdi veía a la libertad y a la Patria como reforzándose mutuamente. “Conviene no olvidar que, así como la libertad individual es la nodriza de la Patria, así la libertad de la Patria es el paladium de las libertades del hombre, que es miembro esencial de esa Patria. Pero ¿cuál puede ser la Patria más interesada en conservar nuestras personas y nuestros personales derechos, sino aquella de que nuestra persona es parte y unidad elemental? Por decirlo todo en una palabra final, la libertad de la Patria es una faz de la libertad del hombre civilizado, fundamento y término de todo el edificio social de la humana raza.”

Reconocía que la libertad de la patria no es idéntica a la libertad del individuo que “están a menudo en contradicción.” En su libro Las Bases, Alberdi aclara que “La patria es libre cuando no depende de un poder extranjero. Puede ser libre la patria y no serlo el individuo, que es miembro de esa patria. El individuo es libre cuando no es siervo ni dependiente servil de su patria, ni del Estado, del gobierno de su patria . . . La patria es hecha para garantizar la libertad de sus individuos, no para apropiársela ni dejarla sin protección ni seguridad. No puede la institución de la patria tener un objetivo más alto y digno de ella que la libertad individual, en la cual se comprende el goce, posesión y seguridad de cada hombre en su persona, en su vida, en sus propiedades, en los actos internos y externos de su voluntad.”

Alberdi también es muy claro al describir qué construye y qué destruye a la Patria. Entre los constructores, la primera y principal escuela es la familia. “La familia democrática es la escuela primaria de la naturaleza, en que se hace el hombre y se forma el ciudadano. La casa es el almacigo de la patria.”

También veía a los productores, el empresario, a los industriales y comerciantes, como constructores esenciales de la Patria. “Multiplicar los ganados, cultivar los campos, trabajar las minas, explotar los productos vegetales y minerales del suelo, es ocuparse de aumentar la población de su país, la masa de su riqueza y poder, las entradas del tesoro nacional, los recursos del crédito público, la civilización, el poder y esplendor de la patria, por la ocasión y estímulo que esos trabajos presentan al comercio de llenar su gran papel de poblar, enriquecer, civilizar y robustecer al Estado.”

Alberdi no ponía a todos en la misma bolsa, reconocía el sacrificio y la abnegación de los “grandes patriotas en Sudamérica” que “entraron en la política y sacaron de ella la miseria, el cadalso, la proscripción, la ignominia. Tales fueron Liniers, Alzaga, Belgrano, Rivadavia, Bolívar, Portales, Sucre.” Pero criticaba a los “patriotas que han entrado en la política pobres y han salido ricos, célebres, llenos de títulos y dignidades . . . Así lo que ellos llaman servir a la patria es en realidad servirse de la Patria, para vivir a sus expensas una vida confortable, con poco o ningún trabajo.”

Para Alberdi, el fundamento de la Patria radica en el respeto de la libertad. La libertad y la Patria se refuerzan gracias al núcleo familiar, y el trabajo de todos los que no viven del privilegio estatal.

Por un tiempo fui un aficionado y promotor de las ideas individualistas de Ayn Rand, una novelista intelectual cuya filosofía influyó e influye en muchos liberales. Su defensa de la “virtud del egoísmo”, título de uno de sus libros, también divide. Pero la interpretación que hace Alberdi del egoísmo bien entendido puede ayudar a zanjar disputas en el campo del liberalismo. Alberdi hablaba de un egoísmo sano que era la gran esperanza de la Patria: “los que buscan su progreso y enriquecimiento …”. “Esos “egoístas” son los verdaderos soldados de la Patria, los obreros de su grandeza, los trabajadores de su opulencia. Pues ese egoísmo fecundo y virtuoso en que la hipocresía de la política ve un enemigo de la Patria, es el que ha de salvar el porvenir de la República Argentina.” Y también sobre este punto “no es temerario establecer que el mundo civilizado y libre, es la obra del egoísmo individual, cristianamente entendido. Ama a Dios sobre todo, enseñó él, y a tu prójimo como a ti mismo, santificando de este modo el amor de sí a la par del amor del hombre."

¿Qué es lo que debilita la Patria? Una de las cosas que enfatizaba como aspecto negativo era el afán de trabajar para el Estado, y el clientelismo o el capitalismo crony. “Si más de un joven en vez de disputarse el honor de recibir un salario como empleado o agente o sirviente asalariado del Estado, prefiriese el de quedar señor de sí mismo en el gobierno de su granja o propiedad rural, la Patria quedaría desde entonces colocada en el camino de su grandeza, de su libertad y de su progreso verdadero.”

Criticaba a los que trataban de vivir sin trabajar, de las rentas del Estado: “¿Robadas a mano armada? Nada de eso: recibidas como salarios de servicios impuestos por los medios de coacción de que el Gobierno dispone.”

El que amara a su Patria, no impedía a Alberdi reconocer la sana unión que puede existir entre las naciones: “Los grandes caminos no tienen patria, los de Chile son tan argentinos, como los de aquel país chilenos. La política que los comprenda de otro modo, desconoce su destino económico y confunde los grandes vehículos del comercio con las mezquinas sendas del tráfico vecinal.”

La Patria no es simplemente un territorio geográfico: “Recordemos a nuestro pueblo que la patria no es el suelo. Tenemos suelo hace tres siglos, y solo tenemos patria desde 1810. La patria es la libertad, es el orden, la riqueza, la civilización organizados en el suelo nativo, bajo su enseña y en su nombre.”

Ansiaba la unidad: “Nosotros no conocemos más que una sola facción, la Patria; más que un solo color: el de Mayo, más que una sola época, los 30 años de revolución republicana.”

Alberdi no escribió mucho sobre religión, pero no queda duda que reconocía la contribución del cristianismo a su noción de Patria: “Cristiana de un cabo al otro, ella es la patria de todos los hombres, porque todos los hombres son hermanos. Hija del genio, consagrada a la libertad, ella es de todos y para todos, bajo la santa ley de su nacionalidad e independencia política.”

También en una de sus obras escribió que: "Fue el carácter distintivo que las sociedades libres y modernas tomaron del espíritu y de la influencia del cristianismo, fuente y origen de la moderna libertad humana, que ha transformado al mundo.” "La gran revolución que trajo el cristianismo en las nociones del hombre, de Dios, de la familia, de la sociedad toda entera, cambió radical y diametralmente las bases del sistema social greco-romano."

En sus palabras introductorias a " Alberdi: La Indómita Luz", el presidente de Argentina Javier Milei escribió: “En el año 2023, cuando los argentinos me honraron con la posibilidad de presidir este bendecido país, proclamé con total convicción: “La Argentina abraza las ideas de la libertad, las ideas de Alberdi.” Luego añade, “volver a Alberdi es volver a las bases que hicieron grande a la Argentina. Es el acto de justicia histórica que nos reclama el presente y nos exige el futuro.”

En Estados Unidos, y por todo el mundo en el que me toca trabajar para el mismo sueño de Alberdi, hay un enorme interés por el esfuerzo de recuperar la senda de libertad en Argentina. Uno de mis sueños que espero pronto se hagan realidad, es el de que se traduzcan los trabajos de Alberdi a otros idiomas, especialmente al inglés. Empezar por esta valiosa obra y recopilación de Daniel S. Pereyra sería un gran comienzo.

* El autor es presidente del Directorio de la Fundación Chase de Virginia. Miembro de Fundación FREE (Argentina). Presidente de International Freedom Foundation, Ex – presidente de la Sociedad Filadelfia (2017-18, único latinoamericano). Premio Juan de Mariana 2018.

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