Muchas veces se escuchan comentarios sobre nuestros defectos, que los tenemos, como si fueran exclusivos de nosotros o de los pueblos que más han contribuido con sus migraciones a poblar este país.
El populismo muestra sus profundas raíces en esta tierra.La negativa a adoptar un nuevo índice para medir la inflación, con pautas de consumo más actuales, provocó la renuncia del director del Indec. ¿Quieren otro Moreno que disimule las dificultades del gobierno para reducir la inflación?
Muchas veces se escuchan comentarios sobre nuestros defectos, que los tenemos, como si fueran exclusivos de nosotros o de los pueblos que más han contribuido con sus migraciones a poblar este país.
El que escribe recuerda a un político bonaerense que en tiempo de la mano pulite italiana me decía “esto no pasa en los países anglosajones”, mostrando una ignorancia histórica fenomenal, basta recordar los escándalos de la presidencia Grant o la de Harding en los Estados Unidos y las denuncias sobre el enriquecimiento en la presidencia de Trump.
Marcos Victoria suele comentar al reunirse con sus amigos -entre los que este escriba se encuentra- que Pablo Escobar en el imperio británico del siglo XIX hubiera sido elevado a la categoría de Lord como sucedió con los que provocaron dos guerras con el Imperio Chino para imponer la libre importación de opio.
Muchos de los que ahora somos calificados como “ñoños” republicanos nos hemos escandalizado con gobernantes que reclamaban el homenaje en vida, aceptando y/o promoviendo que calles, plazas, centros culturales, incluso municipios y provincias y ciudades capitales provinciales, llevaran su nombre. Y, por supuesto, surgían dichos frívolos como esto no pasa en los Estados Unidos o en países serios. A veces el comentario agregaba, la culpa la tiene Liniers….
No sé qué dirán ahora con el señor Trump reclamando que el Aeropuerto Foster Dulles de Washington se llame como él o la imposición al Centro Cultural John F. Kennedy de su nombre junto al del estadista asesinado en Dallas. Ya ha hecho levantar una estatua en la Florida y reclama que la tradicional terminal ferroviaria neoyorquina Pennsylvania Station cambie el nombre por el suyo. También se le ha ocurrido construir acorazados, embarcaciones que se dejaron con la guerra mundial, para nominar esos barcos como "clase Trump".
En casa hay un afán de imitar, por parte de nuestro presidente, todas esas barbaridades de este personaje, aunque reconoce su subordinación como lo refleja esa foto en la que Trump sentado recibe el saludo de Milei con actitud casi de admiración cholula y ni se molesta en pararse, como en los homenajes que los señores feudales recibían de sus vasallos.
Trump muestran cada vez más su indecencia, como la foto del matrimonio Obama con sus cabezas en cuerpo de monos y negándose a pedir disculpas. No llama la atención, siempre estuvo rodeado de supremacistas, y nunca repudió a Nick Fuentes un canalla que niega el Holocausto y pretende reformar el sistema electoral asustado por sucesivas derrotas.
El populismo muestra sus profundas raíces en nuestra tierra. La negativa a adoptar un nuevo índice para medir la inflación, con pautas de consumo más actuales, provocó la renuncia del director del Indec. ¿Quieren otro Moreno que disimule las dificultades del gobierno para reducir la inflación? Según el presupuesto aprobado por el Congreso la inflación sería de 10,5 % este año, pero los indicadores hasta ahora señalan que apenas puede ser inferior a la del año pasado con 31,5%. Como era de esperar el mundo tomo nota y los más prestigiosos diarios financieros han informado y criticado este estropicio.
El uso faccioso de la historia es otro defecto que se reitera. San Martín ha sido utilizado por varias corrientes partidarias para llevar agua a su molino. El peronismo no tuvo pudor en incluirlo en su marcha partidaria. Antes, el Santo de la Espada de Ricardo Rojas lo acerca al radicalismo. Ahora con la cuestión del sable del Libertador el discurso del presidente reitera su faccionalismo, algo que San Martín detestaba, y usa la tribuna en un acto de recordación histórica en un acto partidario y también sus contradicciones pues no ha respetado un legado como fue el de Manuelita Rosas al recién fundado Museo Histórico Nacional, es decir viola contratos, derechos de propiedad. Ignora la lección de Mitre: San Martín tiene dimensión continental.
Otra confirmación del populismo gobernante y la cercanía con las posiciones kirchneristas la vemos con el decreto que crea la Oficina de Respuesta Oficial, similar al NODO de Alberto Fernández y a la secretaría del Pensamiento Nacional de Cristina Fernández. Como si fuera poco Karina Milei le dijo a un grupo de diputados de su bloque: “primero se vota afirmativamente, después se lee”; bastante parecido a dichos de Néstor Kirchner: “los bloques legislativos no son para libre pensadores”. Otros que defendían la libertad cuando gobernaban los K ahora miran para otro lado o incluso aplauden, siempre hay embajadas para premiar a la obsecuencia.
Los que admiramos la primera enmienda a la Constitución de los Estados Unidos redactada por Madison que define las cinco libertades fundamentales del hombre: la de la libre expresión, la de prensa, la de practicar o no una religión, la de peticionar a los que gobiernen, y de la reunirse pacíficamente para protestar y recibir la reparación de agravios recibidos o para abogar por sus ideales, sean cuales fueren estos... tenemos en claro que hay una tarea para hacer.
* El autor es presidente de la Academia Argentina de la Historia.