Casi cuatro meses después del exitoso debut de la alianza que conforman La Libertad Avanza (LLA) y Cambia Mendoza (CM), la dupla de los oficialismos se vuelve a poner a prueba el próximo domingo. Será en las elecciones desdobladas de 6 comunas que oportunamente decidieron desengancharse del cronograma nacional y provincial con evidentes razones políticas. Contexto y oportunidad que los intendentes evaluaron en ese momento como desfavorable, justificado con diversos argumentos para que San Rafael, Maipú, Luján, Santa Rosa, La Paz y Rivadavia vayan a las urnas el 22 de febrero con una particularidad común.
Más que el resultado puntual (que importa en el plano estrictamente municipal pero también en el mapa provincial) lo que está en juego es el conjunto y especialmente el análisis del comportamiento electoral en una provincia como Mendoza que acompañó rotundamente ese acuerdo entre Javier Milei y Alfredo Cornejo.
Perspectiva opositora
Dentro de una semana, tras el cierre de los comicios, el balance dirá si la alianza oficialista mantiene el predominio de octubre; o si, por el contrario, en esos departamentos, pero extrapolable al plano provincial, las condiciones sociales y particularmente económicas de una situación que, si bien no es de descontrol, pero sí parece marcar una tendencia al estancamiento, han modificado la percepción y/o el voto.
Si esos reductos -principalmente opositores, 4 de ellos manejados por el peronismo- hicieron bien en postergar y ahora no sólo defender el terruño sino torcerle el brazo (nada más ni nada menos) que al presidente y al gobernador: puro mérito de los intendentes. ¿Variará significativamente el voto de un mismo electorado de un comicio nacional/provincial a uno municipal?
Desde la oposición se muestran confiados en sostener no sólo las razones del desdoblamiento en tanto permite la discusión pública de la agenda híper local, más allá del ruido nacional o sus coletazos provinciales, sino también revalidar títulos para sostener gestiones con el aval de las mayorías suficientes en los concejos deliberantes. Así lo entienden los peronistas, pero también Rivadavia, donde el intendente José Mansur, radical alejado de la conducción partidaria y enfrentado con Cornejo, lidera su comuna con la agrupación vecinal denominada Sembrar.
La hipótesis del PJ pondrá también a prueba la fractura interna y en especial, el costo de la pelea entre los intendentes y el kirchnerismo que presentó listas propias (por ende, para competir con otros peronistas) en San Rafael, lo que configura una seria amenaza para el intendente Omar Félix. Pero además en dos comunas donde son oposición: Luján y Rivadavia, para también disputar con otros peronistas. Una división de votos de alto riesgo en todos los casos.
No es lo que sucederá finalmente en La Paz, Santa Rosa y Maipú donde La Cámpora decidió no enfrentar a sus intendentes, casi como señal de una tregua que no se materializó con los hermanos Félix. Allí la disputa aparece como definitiva y con un precio adicional, pues los sanrafaelinos elegirán no sólo concejales sino también convencionales constituyentes para el polémico proyecto de redacción de una nueva Carta Orgánica que contemple la autonomía departamental.
Ilusión oficialista
El cornejismo se envalentona con el escenario de San Rafael y se ilusiona con una victoria en línea con lo que sucedió en octubre. Por lo pronto, exhibe como triunfo anticipado el regreso al redil republicano del demarchismo y el intendente Esteban Allasino, última incorporación (o mejor dicho reincorporación) a LLA+CM. Una razonada corrección del Pro mendocino después del desvarío estratégico y político de 2025. Allí seguramente el oficialismo tendrá una victoria contundente que le permitirá atenuar las originales previsiones adversas.
Fuera de eso, en Casa de Gobierno mantienen alguna luz de esperanza en otras comunas, expectantes de lo que pueda suceder principalmente en Maipú, pero también en Rivadavia. Entendían que una visita de Milei -finalmente suspendida- podía reforzar la apuesta o recrear el clima que validó el triunfo del octubre. No sucederá.
Con la movida de Luján, y antes de jugar el partido, lograron modificar las expectativas negativas del momento en que los intendentes confirmaron el desdoblamiento. El tiempo, a veces, corre a favor, aunque está claro que la diferencia real sería ganar en Maipú o San Rafael. O ambas.
Competir para subsistir
Estas elecciones también tendrán la presencia, en los 6 departamentos, del Frente Libertario Demócrata (FLD), desdibujado por el vendaval mileísta-cornejista el año pasado y que ahora insiste en representar los postulados de la Casa Rosada, pero cuestionando al cornejismo, con el fogoneo incluso del PJ que ve allí una opción para debilitar al oficialismo. Es una propuesta que en 2025 no impactó en la ciudadanía o que directamente fue interpretada como confusa y/o contradictoria. ¿Será su última chance?
La misma intención de terciar la propone el Frente Verde (FV) que también competirá en todas las comunas intentando sostener el posicionamiento de su marca que le ha permitido, incluso, tener representación en la Legislatura. No será el caso del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), que en esta circunstancia sólo se presenta en Maipú, Luján, San Rafael y Rivadavia.
La elección del próximo domingo está únicamente en el radar de los partidos y los medios de comunicación. En el territorio, no sólo no existe el tradicional clima de campaña, sino que los respectivos electorados parecen desconocer su obligación cívica. Una señal que los analistas remarcan con insistencia pues el ausentismo significativo puede alterar los cálculos y las presunciones antes esbozadas. El Tour de la Gratitud presidencial apuntaba a inclinar la balanza o refrescar razones para un voto localizado e incierto. Favor para los desdobladores, suspenso para el resto.
* El autor es periodista y profesor universitario.