Buenos Aires y la independencia del Brasil

Bernardino Rivadavia
Bernardino Rivadavia

El gobierno de Buenos Aires fue el primer Estado en reconocer al Imperio del Brasil, como Estado independiente. Estados Unidos lo hará después.

El 7 de septiembre de 1821 el príncipe Regente del Brasil, don Pedro de Braganza, decide proclamar la independencia de ese reino. Su padre había regresado a Portugal el año anterior, previamente reconoció la independencia de las provincias del Río de la Plata, siendo Portugal el primer Estado europeo en hacerlo.

Desde 1808 la casa real del Portugal residía en Río de Janeiro como secuela de la invasión napoleónica, suerte que le faltó a Carlos IV, pues cuando se dirigía a embarcarse para América, le fue impedido el traslado por el motín de Aranjuez.

En 1816, la antigua colonia adquiere paridad con Portugal al ser proclamado el Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarvez.

Sin embargo, con el regreso de Joao VI a Lisboa, se pretende retrogradar al Brasil al estatus de colonia, provocando la reacción de los brasileños y Pedro I, un príncipe imbuido de ideas liberales.

El 12 de octubre de 1822 es proclamado el Imperio y coronado como Pedro I y el 18 de ese mes el canciller José Bonifacio envía una carta al cónsul en Buenos Aires Antonio Manuel Correa da Cámara informándole sobre la independencia y lo instruye para gestionar el reconocimiento del gobierno de Buenos Aires.

El cónsul Correa cambia los escudos del frente de su legación y comunica al ministro de Gobierno y Exteriores de Buenos Aires, Bernardino Rivadavia de la independencia del Brasil y la coronación como emperador de don Pedro I.

Rivadavia contesta el 9 de noviembre acusando recibo de la comunicación y se da por informado aunque aún trata a Pedro como alteza real regente del reino de Brasil.

La cuestión de la Banda Oriental, anexada al Imperio como provincia cisplatina, influye en la respuesta y en 1823 Correa da Cámera deja Buenos Aires frustrado por no lograr el reconocimiento.

El reconocimiento llega en mayo de 1823, el ministro Rivadavia lo hace primero implícito.

Junto con la buena notica del reconocimiento de nuestra independencia por los Estados Unidos, ocurrida a fines de 1822, le dice a los legisladores que con la proclamación de Pedro como emperador del Brasil no quedaba ningún territorio de América del Sur como colonia.

Al mes siguiente, informa a la legislatura sobre el nombramiento del presbítero Valentín Gómez como ministro plenipotenciario en Brasil.

El 25 de Junio le hace llegar Rivadavia a Gómez las cartas credenciales, dos días después otra carta con las instrucciones para negociar la devolución de la Banda Oriental y la carta a presentar el ministro de relaciones exteriores del Imperio.

En la carta al ministro le ratifica que Valentín Gómez representa al gobierno y es diplomático acreditado en la Corte Imperial y sobre él reconocimiento dice que “reconoce como sagrado el principio que la legitimidad única de todo gobierno es el ser establecida por la voluntad libre de todos los pueblos que manda, sea cual fuese su forma y como tal reconoce al Imperio del Brasil”.

Valentín Gómez se entrevista con el canciller Bonifacio al llegar a Río de Janeiro, y el 11 de agosto de 1823, es recibido por Pedro I en el palacio imperial. El enviado de Buenos Aires quedará en Brasil hasta enero de 1824. Al no tener éxito en sus diligencias para solucionar la cuestión de la soberanía sobre el Uruguay decide regresar al país.

Al concluir el mandato del gobernador Martín Rodríguez, en 1824 el ministro Rivadavia no acepta seguir en el gabinete del sucesor, el general Gregorio de la Heras. Es enviado en misión a Europa para gestionar el reconocimiento del Reino Unido de Gran Bretaña y de Francia a la independencia. Al concluir su gestión como ministro de gobierno y exteriores de Buenos Aires le manifiesta a la legislatura que no se ha podido avanzar en la recuperación del Uruguay, que esa es una causa nacional y todas las provincias deben ser convocadas a esa causa.

En mayo de1825 presenta sus credenciales al gobierno del general Las Heras, como cónsul ante nuestro gobierno Antonio José Falcao da Frota. Estará hasta diciembre en Buenos Aires.

Los representantes del pueblo Oriental, que dominan la campaña uruguaya votan la incorporación a la República Argentina el 25 de agosto de 1825, fecha en la que se sigue festejando la independencia

Eligen diputados al Congreso reunido en ese año que se incorporan el 24 de octubre. Esta resolución provoca la declaración de guerra por parte del gobierno Imperial. Falcao da frota parte de Buenos Aires y la flota brasileña inicia el bloqueo del Río de la Plata.

Las gestiones diplomáticas fueron manejadas desde Buenos Aires de facto; recién con la constitución del Congreso en 1824 se delegan en el gobernador de la provincia de Buenos Aires las relaciones exteriores de las provincias argentinas.

El gobierno de Buenos Aires fue el primer Estado en reconocer al Imperio del Brasil, como Estado independiente. Poco después lo hará el Imperio de Benin, un Estado africano que abarcaba parte de Nigeria y recién en 1825 lo hace los Estados Unidos.

* El autor es miembro de número de la Academia Nacional de la Historia.

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