Policiales y militares venezolanos actúan con impunidad participando en ejecuciones extrajudiciales y detenciones arbitrarias, denunció ayer la organización estadounidense Human Rights Watch (HRW) en un informe crítico de la operación gubernamental para combatir la delincuencia en el país suramericano.
En más de un centenar de operativos contra la criminalidad realizados desde julio de 2015, unas 245 personas habrían muerto, según cifras oficiales reseñadas por HRW y la organización venezolana Provea en el informe “Poder sin Límites”.
De esos, “hemos documentado 20 casos donde la evidencia sugiere que se trata de ejecuciones extrajudiciales”, dijo José Miguel Vivanco, director para las Américas de la organización de derechos humanos.
Unos 25 funcionarios de seguridad son investigados, según información suministrada a Provea por la Fiscalía venezolana.
Según las organizaciones, autoridades venezolanas han afirmado que los dos centenares de muertes se produjeron por “enfrentamientos” entre delincuentes y fuerzas de seguridad durante los operativos, realizados principalmente en zonas populares en Venezuela.
Pero según Vivanco, los testimonios de familiares y testigos, además de la “enorme desproporcionalidad” entre presuntos criminales y policías muertos (3), “nos permite llegar a la conclusión que la versión oficial no es creíble”.
El gobierno del presidente Nicolás Maduro lanzó en julio de 2015 la Operación de Liberación y Protección del Pueblo (OLP) para combatir la delincuencia en barriadas en varias estados del país, uno de los más violentos del mundo, con una tasa de 58 homicidios por cada 100.000 habitantes al cierre de 2015, según cifras oficiales.