Steven Spielberg ya era uno de los directores más famosos del mundo cuando, en 1999, decidió comprar una propiedad bastante diferente de una típica mansión de Hollywood. Pagó USD 5,75 millones por un rancho ecuestre de 2,8 acres —aproximadamente 1,13 hectáreas en Brentwood, Los Ángeles, dentro de la exclusiva zona de Sullivan Canyon.
La razón de la operación quedó documentada desde el principio: Spielberg quería un picadero privado y acceso cercano a los senderos ecuestres de las montañas de Santa Mónica. La zona conserva una tradición vinculada con los caballos pese a encontrarse dentro de una de las grandes ciudades de Estados Unidos.
El rancho tenía dos casas y espacio para decenas de vehículos
Cuando Spielberg y su esposa, Kate Capshaw, compraron la propiedad, el terreno incluía dos viviendas construidas originalmente en la década de 1930 y posteriormente renovadas.
Cada una tenía alrededor de 2.000 pies cuadrados, unos 186 metros cuadrados. Una contaba con un dormitorio y un living de doble altura con techo tipo catedral; la otra tenía dos dormitorios y un enorme living de unos 12 metros de largo.El rancho también disponía de pileta y estacionamiento para aproximadamente 75 vehículos, una capacidad llamativa incluso para los estándares inmobiliarios de Los Ángeles. Pero el verdadero atractivo estaba fuera de las casas.
Spielberg proyectó un enorme centro ecuestre, pero debió cambiar los planes
Poco después de adquirir el terreno, el director proyectó una transformación mucho más ambiciosa.El plan original contemplaba un edificio ecuestre de cinco plantas y unos 2.500 metros cuadrados, con picadero cubierto, establos subterráneos, casa de huéspedes y garita de seguridad.
La obra estaba valuada entonces en más de USD 7 millones.La propuesta encontró oposición entre algunos vecinos y finalmente fue retirada. En su lugar, Spielberg y Capshaw desarrollaron un picadero exterior mucho más discreto, que pudo realizarse sin las excepciones urbanísticas que exigía el proyecto original.
Hoy tiene un picadero de casi 1.900 metros cuadrados
Con el paso de los años, la propiedad terminó evolucionando hacia un complejo ecuestre mucho más sofisticado. Actualmente conocido como Dogwood, tiene una residencia principal diseñada por el arquitecto Michael Kovac, interiores de Michael Smith y paisajismo de Christine London. La vivienda dispone de siete dormitorios, áreas sociales, cocina, cava y sala multimedia.
Frente a la casa aparece uno de los elementos centrales: un establo de seis boxes y un picadero de aproximadamente 20.000 pies cuadrados, unos 1.858 metros cuadrados, preparado tanto para doma como para salto. También existe un segundo establo de cuatro boxes y un sector de descanso para los caballos.
Casi 27 años después, acaba de salir a la venta
En septiembre de 2026, Spielberg y Capshaw pusieron finalmente la propiedad en el mercado.El precio solicitado es de USD 29,9 millones, más de cinco veces el valor nominal pagado en 1999. El terreno continúa teniendo los mismos 2,8 acres que originalmente atrajeron al director por su conexión con los caballos.
La historia inmobiliaria resulta particular porque la compra nunca nació simplemente del deseo de sumar otra residencia. Spielberg eligió específicamente ese terreno para poder montar a caballo, entrenar en privado y salir directamente hacia los senderos de las montañas de Santa Mónica.