Robert Redford no solo dejó una huella en Hollywood. El reconocido actor también dedicó buena parte de su vida a proteger los paisajes naturales de Utah, donde construyó su refugio personal. Con el tiempo, adquirió miles de hectáreas para preservar el entorno y evitar que la expansión inmobiliaria transformara por completo la zona.
Su propiedad, conocida como Sundance, nació como un espacio de descanso en medio de las montañas. De igual forma, el proyecto creció hasta convertirse en una iniciativa que combinó conservación ambiental, turismo y apoyo al cine independiente, dos de las grandes pasiones del artista.
El origen de Sundance, su refugio en las montañas
En 1961, Robert Redford compró dos acres de tierra por apenas 500 dólares. El actor quedó impactado por la belleza del paisaje y decidió adquirir ese terreno en Utah para alejarse del ritmo de Hollywood y disfrutar de una vida más conectada con la naturaleza.
Con el paso de los años, la propiedad se amplió hasta superar las 5.000 acres, equivalentes a unas 2.023 hectáreas. Lo que comenzó como un refugio personal terminó convirtiéndose en un ambicioso proyecto de conservación, pensado para proteger una parte del entorno natural.
La lucha por conservar el paisaje natural
Redford explicó que su intención era preservar una parte de la naturaleza para el beneficio de las personas. Su preocupación estaba relacionada con el avance de los desarrollos inmobiliarios y la dificultad de mantener grandes extensiones de tierra sin que fueran transformadas por la actividad humana.
El actor entendía que el crecimiento era una realidad difícil de detener, pero consideraba posible encontrar un equilibrio entre el desarrollo y la conservación. Por eso, buscó que Sundance funcionara como un modelo en el que ambas actividades pudieran convivir sin poner en riesgo el ambiente.
Un complejo turístico con límites
Para sostener económicamente la propiedad, Redford decidió desarrollar una parte de los terrenos y creó una estación de esquí. La idea era mantener el proyecto pequeño, pese a las recomendaciones de ampliar la cantidad de habitaciones y aumentar la capacidad turística.
El actor también impulsó otros negocios vinculados con Sundance, como una empresa de venta de ropa y artículos para el hogar. Estas iniciativas le permitieron afrontar los gastos de mantenimiento, los impuestos y los costos relacionados con la conservación de las tierras.
La naturaleza y el cine, unidos en un mismo proyecto
En 1981, Redford creó el Sundance Institute, una organización destinada a apoyar a cineastas independientes. El artista descubrió que el entorno natural de la propiedad ofrecía un escenario ideal para que los creadores trabajaran alejados de las presiones de la industria cinematográfica.
A partir de esa iniciativa también nació el Festival de Cine de Sundance, que se convirtió en una plataforma para películas alejadas de los circuitos tradicionales de Hollywood. Así, el actor logró unir sus dos grandes intereses la protección del ambiente y la promoción del arte independiente.