David y Victoria Beckham cerraron en 2026 una de sus operaciones inmobiliarias más llamativas en Estados Unidos. La pareja vendió el penthouse que poseía en One Thousand Museum, Miami, por USD 24,6 millones, cifra habitualmente redondeada a USD 25 millones. Lo habían adquirido en abril de 2020 por USD 19,8 millones.
La diferencia nominal entre compra y venta ronda los USD 4,8 millones, aunque eso no equivale necesariamente a una ganancia neta: habría que descontar impuestos, comisiones, gastos y cualquier inversión realizada en la propiedad durante esos años.
Un piso completo en una torre diseñada por Zaha Hadid
La vivienda ocupaba la totalidad de una planta de One Thousand Museum, uno de los edificios residenciales más reconocibles del centro de Miami.
La torre de 62 pisos fue diseñada por Zaha Hadid, primera mujer en recibir el Premio Pritzker, y se distingue por una estructura exterior curvada que funciona como una especie de exoesqueleto.
El departamento de los Beckham se encontraba en el piso 59 y tenía aproximadamente 11.046 pies cuadrados, unos 1.026 metros cuadrados.
Contaba con cinco dormitorios y seis baños, además de amplios ventanales con vistas sobre Biscayne Bay y Museum Park.
El edificio incluye además servicios acordes con el mercado residencial de lujo de Miami, entre ellos spa, restaurante y helipuerto privado.
La compra coincidió con la llegada de Inter Miami a la MLS
Los Beckham realizaron la operación en 2020, justamente cuando Inter Miami comenzó a competir en la Major League Soccer.
David Beckham es copropietario del club, por lo que la adquisición reforzó la presencia de la familia en Florida en una etapa clave de su proyecto deportivo.
La venta del penthouse no significa, de todos modos, que hayan abandonado Miami.
Todavía conservan una mansión valuada en unos USD 80 millones
La pareja mantiene otra propiedad considerablemente más cara en North Bay Road, Miami Beach, adquirida por aproximadamente USD 80 millones.
La vivienda frente al agua cuenta con nueve dormitorios y nueve baños y suma gimnasio, spa, cine privado y un muelle donde pueden dejar su embarcación.
Por eso, la salida de One Thousand Museum parece responder más a una reorganización de sus propiedades que a una despedida de la ciudad.