Araceli González encontró en Pilar un lugar donde construir una casa bastante distinta del ritmo que durante décadas acompañó su trabajo en televisión. La propiedad se levanta sobre un terreno de aproximadamente 4.000 metros cuadrados y fue proyectada con una fuerte conexión entre los ambientes interiores y el parque.
La actriz adquirió el lote alrededor de 2005, después de su separación de Adrián Suar, y participó activamente de las decisiones sobre el diseño de la vivienda. Allí vive junto a Fabián Mazzei y convirtió el exterior en uno de los sectores fundamentales de la casa.
Grandes ventanales para mantener siempre visible el parque
La residencia tiene dos plantas y utiliza amplias superficies vidriadas para permitir la entrada de luz natural y mantener contacto visual con la vegetación.
Esa apertura no es casual. La planificación del terreno buscó que el jardín tuviera tanto protagonismo como los propios interiores.
Árboles y plantas de distintas especies rodean la construcción y convierten al lote en una especie de refugio verde dentro de un barrio privado de Pilar.
La decoración y organización general también responden a una búsqueda de equilibrio entre amplitud y calidez, más que a llenar cada habitación con objetos.
La pileta fue orientada siguiendo principios del feng shui
El sector más particular se encuentra justamente en el parque.
González contó que la orientación de la piscina fue pensada siguiendo criterios del feng shui, disciplina tradicional china que busca organizar espacios buscando armonía entre las personas y su entorno.
La intención no era construir únicamente un lugar destinado a nadar.
La pileta fue concebida también como un rincón de calma, introspección y contacto con la naturaleza, integrada entre la vegetación del terreno.
No existe evidencia científica sólida de que la orientación de una piscina según feng shui produzca beneficios objetivos sobre la salud. En este caso funciona principalmente como un criterio personal de diseño y organización del espacio elegido por la propia actriz.
Una casa construida para alejarse del ruido
La vivienda fue tomando forma progresivamente y González habló en distintas oportunidades de Pilar como un lugar donde podía bajar el ritmo y recuperar privacidad.
El contraste es marcado con buena parte de su carrera, desarrollada entre producciones televisivas, campañas y eventos.
Su refugio busca exactamente lo contrario: mucho terreno, vegetación, grandes entradas de luz y sectores destinados al descanso.