s, probablemente, el industrial-exportador que tiene mayor volumen de producción propia de ciruelas para trabajar, en cada temporada, de manera que conoce en forma directa cada segmento del negocio.
s, probablemente, el industrial-exportador que tiene mayor volumen de producción propia de ciruelas para trabajar, en cada temporada, de manera que conoce en forma directa cada segmento del negocio.
Omar Dottori, que preside el Comité de Exportadores de Ciruelas de Mendoza (Cecim), expone un escenario de incertidumbre para la actividad, donde campea la falta de interés por crecer.
-¿Cómo está el panorama para el sector de la ciruela desecada?
Hay muy poca actividad. Muy poca y nada, se podría decir. No hay mucha fruta para comprar y, por la poca que hay, los productores están pidiendo valores muy altos.
Estamos en el 30% de la actividad que habíamos tenido la temporada anterior. No todos los establecimientos están trabajando. Hay algunas industrias que están paradas, no están haciendo nada. No creo que estén trabajando más de 8 en este momento (la mitad de las empresas que venían exportando estos últimos años).
-¿Cuáles son los factores que en mayor medida están afectando a la actividad?
Fundamentalmente, la poca rentabilidad, el tipo de cambio atrasado, la presión fiscal y la inflación. El costo de los insumos sigue subiendo. Ahora cambiaron las condiciones de acceso al gas que usamos en los secaderos.
El sector está un poco desinflado, no con mucho ánimo de hacer más cosas por los problemas internos que hay. Cualquiera con el que uno habla, quiere esperar, a ver si esto mejora. No hay un interés muy grande en crecer.
-¿Cómo es eso del cambio de condiciones para acceder al gas que usan los secaderos?
Es una disposición del Ente Nacional Regulador del Gas, que nos obliga a contratar la provisión de gas natural en boca de pozo, directamente con las comercializadoras.
El organismo nos mandó una nota donde se nos informaba que la nueva medida regía a partir del 1 de julio. Hasta ese momento veníamos contratando con las empresas que transportan el gas. Ahora hay que adquirirlo en boca de pozo y, además, pagar a la transportadora la parte que le corresponde.
-¿Esta medida encarece el costo del gas?
Por los consumos registrados hasta el 30 de junio pagábamos 20 centavos de peso el metro cúbico, y a partir de julio nos cuesta 19 centavos de dólar más el transporte. Creo que, sumando lo que cuesta el gas más lo que cuesta transportarlo, vamos a pasar a pagar 21 o 22 centavos de dólar el metro cúbico.
-¿Qué participación relativa tiene el gas en el precio del producto terminado?
El gas, en el proceso de secado, es fundamental. Pero si tomamos el valor de la fruta lista para comercializar, el costo del gas va a representar un dólar por cada caja de 10 kilos de ciruela.
-¿Cuál es el precio de esa caja en el exterior?
-Según el mercado de destino, puede fluctuar entre los 30 y los 40 dólares. Pero éste es un año excepcional, porque faltó producción en Estados Unidos. Francia también tuvo problemas y en Mendoza tampoco hubo fruta prácticamente. Esta situación va a tender a normalizarse, en torno a los valores históricos, que pueden oscilar entre los 20 y los 25 dólares la caja de 10 kilos.
-¿Se están registrando envíos de las empresas hacia fuera del país?
-Algo, mayormente a Brasil. El mercado de Rusia está parado igual que Europa. A Rusia se le juntó una devaluación de su moneda con el aumento del precio de la fruta, y en Europa no podemos comercializar por el arancel que tiene que pagar la fruta argentina para entrar. Hasta el año pasado era de 6% y ahora es prácticamente del 10%. Esto nos deja fuera de mercado frente a Chile, por ejemplo, que tiene arancel cero.
-¿Cómo cree que seguirá el negocio para las firmas locales?
-Es probable que los precios internacionales vayan a bajar para que el consumo se restablezca, porque con estos valores el consumo se cae. De todos modos, el ciclo comercial 2015 dependerá en buena medida de la oferta que puedan tener otros productores mundiales. Nosotros esperamos tener una cosecha más o menos normal.
-Eso, en parte, se está definiendo ahora con la cosecha de Estados Unidos…
-Es cierto, California va a estar cosechando en una semana o diez días. Se comenta que han tenido algún problema de sequía y se sabe que están remplazando algunos montes por nueces y almendras, que son productos que tienen mayor valor que la ciruela. Pero, de todos modos, van a aportar un volumen importante a la oferta mundial.
Temen que pueda faltar agua para los cultivos
En el segmento de producción primaria de su negocio, Omar Dottori sufrió, al igual que el resto de los fruticultores, el impacto de las heladas de la primavera 2013 y las lluvias de febrero, en el momento de la recolección.
Eso, aparte de los problemas propios del ciruelo, como la mancha roja, entre otros. Esos inconvenientes determinaron que su cosecha 2014 se redujera al 20% de lo esperado.
El empresario de San Rafael espera que, en términos productivos, esta temporada venga mejor pero tiene algunas dudas porque, por un lado, “las horas de frío vienen bien, la planta está descansada porque el año pasado no tuvo fruta de manera que, si no ocurre alguna contingencia (como una helada en el momento de la floración), sería de esperar una cosecha medianamente normal”.
Pero advierte que se podría tener problemas con el agua. En este sentido, apunta que los especialistas “decían que este año iba a nevar más, pero hasta ahora no se está viendo que haya mucha acumulación de nieve en la cordillera”.
De hecho, “la gente de Irrigación dice que va a seguir la emergencia hídrica este año también y ése no es un problema menor, porque si faltara agua para las plantaciones, va a repercutir en la producción”.