Francia entró formalmente en recesión entre enero y marzo con una segunda caída trimestral consecutiva de 0,2% de su Producto Bruto Interno (PBI) debido, según el presidente François Hollande, a la caída de la demanda en Europa y que crea una situación económica "grave" en el país.
La mala situación en Europa y los problemas de competitividad de Francia fueron admitidos por Hollande tras mantener una reunión de su gabinete y reunirse más tarde en Bruselas con la Comisión Europea (CE).
El retroceso registrado en el primer trimestre se debió tanto a la demanda interna, que recortó una décima del PBI, como al saldo del comercio exterior, que lo redujo en dos décimas, precisó el Instituto Nacional de Estadísticas Insee en un comunicado.
El único elemento levemente positivo fue la variación de existencias de las empresas, que aportó una décima al PBI. El consumo privado bajó 0,1% entre enero y marzo, después de haberse mantenido estable en los tres últimos meses de 2012, mientras que el descenso de los gastos en inversión presentó una baja más intensa, de 0,9%.
En cuanto al comercio exterior, las exportaciones francesas siguieron bajando en el primer trimestre (0,5% menos, después del 0,7% negativo entre octubre y diciembre) al tiempo que las importaciones dejaron de retroceder y se recuperaron sólo 0,1%.
El Insee recordó que el retroceso del PBI, constatado a comienzos de año, es el tercero durante los últimos cuatro trimestres, ya que se había registrado un recorte de 0,2% entre abril y junio de 2012, tras el que hubo una suba de 0,1% en los tres meses siguientes. Si el crecimiento fuera cero en el segundo, tercer y cuarto trimestre de 2013, el PBI en el conjunto de ese ejercicio se reduciría 0,3%, señaló el Insee.
En cifras anualizadas, la economía cayó 0,4% frente al primer trimestre de 2012, y 0,3%en el cuarto trimestre del año pasado frente al mismo periodo de 2011.
En este contexto, el Gobierno francés indicó, tras hacerse públicas estas cifras, que mantiene su previsión de crecimiento en 0,1% para 2013. El presidente Hollande reconoció durante una reunión del gabinete que "la situación económica es grave, no tiene sentido negarlo".
Hollande se reunió también más tarde en Bruselas con los máximos representantes de la CE, quienes ratificaron el plazo otorgado a Francia de dos años suplementarios para cumplir con sus objetivos de desendeudamiento público y exigieron continúe con su plan de reformas estructurales.
"Hay una recesión en Francia, pero nuestro país esta menos afectado que el resto de los países europeos. Todos los países están afectados por esta crisis, que es menor a la de 2008", remarcó Hollande en una conferencia de prensa conjunta con el presidente de la Comisión, José Manuel Barroso.
Allí, Hollande insistió sobre la necesidad de "enderezar" la economía francesa para "lograr recupere su competitividad".
"El tiempo que se otorgó a Francia para resolver su déficit debe ser puesto al servicio de la competitividad. El problema de Europa, es que hay diferencias de competitividad que impiden haya una coherencia de la política económica. Hay que resolver esas diferencias", expresó.
Por su parte, Barroso consideró que Francia "deberá acelerar las reformas estructurales de la que dependerá el crecimiento de mañana". "Vamos a continuar con las reformas porque los intereses de Francia y de Europa lo requiere", subrayo Hollande.
El principal motivo de la mala marcha económica de su país es, en opinión de Hollande, el retroceso de la demanda en Europa, y las cifras negativas de hoy exigen que se hagan más esfuerzos para crecer, agregó.