En una tumultuosa y tensa sesión, la Organización de los Estados Americanos (OEA) volvió a quedar golpeada y dividida ayer por el conflicto venezolano y fue acusada duramente por dirigentes opositores de ese país, que denunciaron al organismo de ser “un club de intereses de los gobiernos de turno” que “no sirve”.
Al enterarse de que la diputada de la oposición venezolana María Corina Machado tenía previsto intervenir en la sesión de ayer, tras ser acreditada como representante alterna de Panamá, el Consejo Permanente de la OEA reaccionó votando sacar de la agenda del día al tema Venezuela, a propuesta de Caracas.
También se votó que la sesión transcurriera a puertas cerradas, lo que indignó a los manifestantes con pancartas afuera del edificio, a la propia Machado y a varios familiares de las víctimas de la violencia que la acompañaban. Estos últimos tuvieron que retirarse del recinto. La Argentina apoyó ambas iniciativas.