Barack Obama advirtió ayer que la violencia religiosa no es admisible en Estados Unidos, luego del ataque contra una comunidad judía en Kansas, que dejó tres muertos.
Barack Obama advirtió ayer que la violencia religiosa no es admisible en Estados Unidos, luego del ataque contra una comunidad judía en Kansas, que dejó tres muertos.
“Tenemos que permanecer unidos contra este tipo terrible de violencia, que no tiene lugar en nuestra sociedad”, declaró el mandatario, quien participó en el desayuno de una oración por la Pascua. “Nadie debería preocuparse por su seguridad cuando está reunido con sus compañeros de credo. Nadie debería temer por su seguridad cuando va a orar”, dijo Obama.
Un hombre fue detenido tras matar el domingo a tres personas en instituciones comunitarias judías en el estado de Kansas que reveló que el individuo, un septuagenario blanco, tenía vínculos con grupos antisemitas.
Los asesinatos, cometidos en un centro comunitario y una residencia de ancianos de Overland Park, se produjeron la víspera de las Pascuas judías levantando una ola de protestas.