El líder norcoreano Kim Jong Un mandó ayer a un enviado especial a Beijing para mejorar las relaciones bilaterales con su aliado más importante, en un indicio de que pudiera inclinarse por la vía diplomática.
El líder norcoreano Kim Jong Un mandó ayer a un enviado especial a Beijing para mejorar las relaciones bilaterales con su aliado más importante, en un indicio de que pudiera inclinarse por la vía diplomática.
La visita del vicemariscal Choe Ryong Hae, funcionario del Partido de los Trabajadores y destacado militar, tiene lugar en medio de una disminución de las tensiones en la península coreana, tras un torrente de amenazas de Pyongyang en marzo y abril de atacar Washington y Seúl.