El dirigente norcoreano Kim Jong-Un ordenó ayer empezar los preparativos para atacar con misiles el territorio de Estados Unidos y sus bases en el Pacífico y Corea del Sur, indicó el órgano oficial del régimen norcoreano, la agencia KCNA.
El dirigente norcoreano Kim Jong-Un ordenó ayer empezar los preparativos para atacar con misiles el territorio de Estados Unidos y sus bases en el Pacífico y Corea del Sur, indicó el órgano oficial del régimen norcoreano, la agencia KCNA.
La orden fue emitida durante una reunión de emergencia nocturna con los altos mandos del ejército, indicó KCNA, y es una respuesta directa a las maniobras conjuntas de Estados Unidos y Corea del Sur en la península con bombarderos furtivos estadounidenses B-2, capaces de transportar armas nucleares.
En caso de provocación "temeraria" de Estados Unidos, las fuerzas norcoreanas "deberán atacar sin piedad el territorio continental estadounidense, las bases militares del Pacífico, incluyendo a Hawai y Guam, y las que se encuentran en Corea del Sur", declaró Kim, citado por la agencia oficial.
El jueves, en un contexto de escalada de tensión entre las dos Corea, dos bombarderos furtivos B-2 sobrevolaron Corea del Sur, una manera para Estados Unidos de subrayar su alianza militar con Seúl en caso de agresión del Norte.
Según la agencia oficial, Kim Jong-Un dijo que el vuelo de los bombarderos furtivos equivale a un "ultimátum y demuestra que quieren lanzar a cualquier precio una guerra nuclear".
El jefe de estado mayor del Ejército Popular de Corea, el director de operaciones y el comandante de operaciones estratégicas y cohetes estuvieron presentes en la reunión de emergencia, realizada ayer a las 0.30 hora local (12.30 del jueves, hora de Argentina), según la KCNA.
Washington no suele anunciar los vuelos de entrenamiento del B-2, un avión diseñado para penetrar las líneas enemigas y bombardear objetivos estratégicos desde gran altitud (hasta 15.000 metros).
Ayer, decenas de miles de militares y de civiles norcoreanos desfilaron en el centro de la capital Pyongyang en una demostración de apoyo masivo a un eventual ataque militar contra Estados Unidos.
La manifestación se llevó a cabo en la plaza Kim Il-Sung y reunió a soldados, ex combatientes, trabajadores y estudiantes. Kim Jong-Un, el joven líder de Corea del Norte, no estaba presente.
La televisión nacional informó que la manifestación era en apoyo a la decisión del ejército norcoreano tomada el martes, y ratificada por el dirigente del país ayer, de ordenar preparativos en vistas de ataques con misiles hacia el continente americano y las bases estadounidenses del Pacífico.
"La declaración era el ultimátum del ejército coreano contra los imperialistas estadounidenses", declaró un portavoz al comienzo de la manifestación.
Bajo los retratos gigantes del padre de Kim Jong-Un, Kim Jong-Il, y de su abuelo Kim Il-Sung, los civiles y los soldados alineados juraron obediencia al actual dirigente. "¡Saquemos las armas y las bombas por nuestro respetado líder Kim Jong-Un!", gritaron con el puño en alto.
China pide calma
Considerado indetectable y capaz de volar cerca de la velocidad del sonido, el B-2 puede transportar hasta 18 toneladas de armas convencionales o nucleares, incluidas 16 bombas de 900 kg guiadas por satélite y 8 bombas GBU-37 antibunker.
"La misión de dos bombarderos B-2 Spirit asignados al Ala de Bombardeo 509 demuestra la capacidad de EEUU para realizar ataques de precisión de largo alcance rápidamente y a voluntad", señaló la misión militar estadounidense en Corea del Sur. Esos bombarderos sobrevolaron la península tras un recorrido de unos 10.500 kilómetros desde su base en Missouri.
Corea del Norte ya había amenazado el martes a Estados Unidos con atacar su territorio y sus bases en el Pacífico, pero se trataba de un anuncio, también a través de la agencia oficial, proveniente del ejército. En este caso se trata del dirigente del régimen.
China pidió ayer a las partes involucradas "que hagan esfuerzos colectivos para distender la situación". "La paz y la estabilidad en la península coreana es algo beneficioso para todos", declaró el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Hong Lei.
China es el único aliado de Corea del Norte y su principal socio comercial, que le suministra recursos energéticos indispensables para su economía.
El jueves, Washington dijo una vez más estar "preparado para enfrentar cualquier eventualidad" procedente de Corea del Norte, indicó el secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel.
Los expertos militares estadounidenses apuntan sin embargo que, por el momento, el aumento de la retórica belicosa de Corea del Norte no va acompañada de acciones militares.
Pyongyang, por ejemplo, ha evitado al máximo las tensiones en torno a las instalaciones industriales de Kaesong, compartidas con Corea del Sur, y que proporcionan al Norte ingresos vitales para su economía.
Desde principios de marzo y la adopción de nuevas sanciones de la ONU contra Pyongyang, después de una tercera prueba nuclear, Corea del Norte ha aumentado la virulencia de sus declaraciones, amenazando a Seúl y Washington con "ataques estratégicos" y con una "guerra total". "Pero no hay que interpretarlo como señal de una guerra inminente", dijo Kim Yong-hyun, un experto surcoreano de la Universidad Dongguk. "Es una reacción esperada y calibrada por el despliegue de B-2, y este juego con Estados Unidos va a seguir", agregó.