Encarnó al malísimo "Jaws" ("Mandíbulas", aquí conocido como "Tiburón"), el villano con dientes de acero y fuerza descomunal, en dos películas de la saga James Bond de los años 70 protagonizadas por Roger Moore ("La espía que me amó" de 1977 y "Moonraker" de 1979).
Según el portavoz de un centro médico de Fresno, California, Richard Kiel fue ingresado a principios de semana tras haberse roto una pierna al caerse de un caballo, aunque no especificó que ese hecho hubiera contribuido a su fallecimiento.
Kiel, que medía 2,18 metros, supo armar una carrera en cine y televisión a lo largo de más de 50 años. Sus primeros pasos en el mundo de la interpretación fueron con las series “Klondike” (1960), “Thriller” (1961) y “Kings of Diamond” (1961), pero alcanzó cierta popularidad cuando interpretó a Voltaire en la serie “Jim West” entre 1965 y 1968.
También trabajó de forma habitual en televisión con intervenciones en series clásicas como “Dimensión desconocida” y “The Monkees” y apariciones en “Lassie”, “El agente de CIPOL”, “La isla de Gilligan”, “Yo soy espía” y “Starsky y Hutch”.
Sin embargo, todos lo recuerdan por su carismático personaje de “Tiburón”, que fue tan exitoso en su primer film que los guionistas lo hicieron más amigable en el segundo de la saga donde apareció.
También participó en otras películas como “El expreso de Chicago” (1976) junto a Gene Wilder, y“El jinete pálido” (1985) junto a Clint Eastwood.
Las generaciones más jóvenes conocieron a Kiel gracias a su participación en la comedia con Adam Sandler “Happy Gilmore" (1996), en “Inspector Gadget” (1999) con Matthew Broderick y en el film animado de Disney “Enredados” (2010), donde puso la voz al personaje de Vladimir.
Su estatura y características físicas se debían a que padecía de acromegalia, una afección poco frecuente que se presenta cuando la hipófisis produce demasiada hormona del crecimiento.