Las acciones de Moderna se dispararon este miércoles después de que la compañía anunciara resultados preliminares positivos de un ensayo avanzado de su vacuna personalizada contra el cáncer de piel. El tratamiento, desarrollado junto con Merck, logró reducir el riesgo de que el melanoma reaparezca y de que se extienda a otras partes del cuerpo.
Los títulos de Moderna llegaron a subir cerca de 135% y alcanzaron los USD 148,02, en una jornada marcada por el entusiasmo de los inversores ante los resultados del estudio, destacó The Economic Times en su edición en inglés.
Antes, Moderna había desarrollado vacunas contra el Covid-19
Archivo Los Andes
La vacuna, denominada Intismeran, utiliza tecnología de ARN mensajero y se administra en combinación con Keytruda, el medicamento contra el cáncer desarrollado por Merck. El tratamiento se diseña de manera personalizada para cada paciente a partir de las mutaciones identificadas en su tumor.
Según los resultados preliminares, el ensayo alcanzó su objetivo principal, que era reducir la recurrencia del cáncer, y también cumplió el objetivo secundario de disminuir la posibilidad de que el tumor se propague a otras partes del organismo.
Cómo funciona la vacuna de Moderna contra el cáncer
A diferencia de una vacuna preventiva tradicional, el tratamiento desarrollado por Moderna está pensado para pacientes que ya fueron diagnosticados con cáncer y cuyo tumor fue extirpado mediante cirugía.
La terapia utiliza el análisis genético del tumor para identificar las mutaciones específicas de cada paciente. Con esa información se fabrica una vacuna de ARN mensajero diseñada para estimular al sistema inmunológico y ayudarlo a reconocer y atacar las células cancerosas que puedan permanecer en el organismo.
Cáncer de piel: algunos lunares pueden indicar el desarrollo de la enfermedad
El tratamiento se combina con Keytruda, un medicamento que ayuda al sistema inmunitario a combatir las células tumorales.
El ensayo incluyó a 1.137 pacientes con melanoma de alto riesgo, en estadios que iban desde IIB hasta IV, cuyos tumores habían sido removidos quirúrgicamente.
Los participantes fueron divididos de manera aleatoria en dos grupos. Uno recibió hasta nueve dosis de la vacuna personalizada junto con Keytruda durante aproximadamente un año, mientras que el otro recibió únicamente Keytruda.
Las compañías indicaron además que no aparecieron nuevos problemas de seguridad durante el ensayo.
El melanoma es considerado la forma más agresiva y mortal de cáncer de piel. El interés por esta nueva terapia se debe a que podría ofrecer una alternativa personalizada para reducir las posibilidades de que la enfermedad vuelva después de una cirugía.
En enero, Moderna y Merck ya habían presentado resultados a cinco años de un estudio de fase intermedia. En aquella investigación, la combinación de la vacuna con Keytruda había reducido en un 49% el riesgo de recurrencia del cáncer o muerte frente al tratamiento con Keytruda solo.
Ahora, los nuevos resultados de la etapa avanzada reforzaron las expectativas sobre el potencial de la tecnología.
Expectativa por una eventual aprobación
El analista de William Blair, Myles Minter, consideró que los resultados provisionales colocan a Moderna y Merck en una posición favorable para avanzar hacia una eventual aprobación regulatoria. También señaló que los datos son alentadores para las investigaciones que ambas compañías realizan con la misma tecnología en otros tipos de tumores.
El jefe de investigación y desarrollo de Merck, Dean Li, dijo a CNBC que las empresas esperan comenzar conversaciones con los organismos reguladores durante los próximos meses.
Por ahora, el precio del tratamiento todavía no fue definido.
El melanoma es la forma más mortal de cáncer de piel
Imagen ilustrativa
Sin embargo, el potencial económico de la terapia ya genera expectativas entre los analistas. Barclays estimó el mes pasado que el tratamiento podría generar alrededor de USD 3.000 millones en ventas vinculadas al melanoma para 2035.
El fuerte salto de las acciones de Moderna refleja precisamente las expectativas que despertaron los resultados. La compañía venía atravesando un período complejo para sus títulos, por lo que el éxito del tratamiento experimental representa una oportunidad para diversificar su negocio más allá de las vacunas contra enfermedades infecciosas.
Moderna busca llevar su vacuna a otros tipos de cáncer
El melanoma no es el único cáncer en el que Moderna y Merck están probando esta tecnología.
Las compañías llevan adelante diferentes investigaciones para evaluar la vacuna personalizada en otros tumores, entre ellos, el cáncer de pulmón de células no pequeñas y el cáncer de vejiga.
El objetivo es determinar si el mismo concepto puede adaptarse a diferentes tipos de cáncer mediante la identificación de las mutaciones particulares de cada tumor.
De confirmarse los resultados en las siguientes etapas de investigación, la tecnología de ARN mensajero podría convertirse en una herramienta para desarrollar tratamientos oncológicos adaptados a las características genéticas de cada paciente.