11 de julio de 2025 - 21:50

Un estudio revela que el peso del agua en represas alteró el eje de rotación de la Tierra

Según una reciente investigación, el almacenamiento de agua en alrededor de 7.000 embalses construidos en los últimos 200 años desplazó los polos geográficos de la Tierra aproximadamente un metro.

En los últimos 200 años, la construcción intensiva de represas ha tenido consecuencias imprevistas sobre la geografía del planeta. Un reciente estudio publicado en Geophysical Research Letters revela que el almacenamiento de agua en cerca de 7000 embalses alrededor del mundo provocó un leve pero significativo desplazamiento del eje de rotación terrestre, moviendo los polos geográficos aproximadamente un metro en total.

Este fenómeno también influyó en el nivel global del mar, que descendió cerca de 21 milímetros como resultado del agua retenida en los embalses.

Los científicos explican que la Tierra está formada por distintas capas, y la litosfera, la capa más superficial y sólida, se asienta sobre una base de magma viscosa.

Esta estructura permite que la corteza terrestre se desplace levemente cuando hay una redistribución de masas en su superficie, ya sea por causas naturales como el deshielo de los glaciares o por intervenciones humanas, como el represamiento del agua. Este tipo de reajuste genera lo que se conoce como desplazamiento polar verdadero, un cambio en la ubicación de los polos geográficos.

Rotación de la Tierra
Un estudio revela que el peso del agua en represas alteró el eje de rotación de la Tierra

Un estudio revela que el peso del agua en represas alteró el eje de rotación de la Tierra

Para ilustrar este efecto, el estudio utiliza una metáfora muy visual: “Imagine golpear un trozo de arcilla contra un lado de una pelota de básquet giratoria: para mantener el impulso, la parte de la pelota con la arcilla se desplazará ligeramente hacia su ecuador y se alejará de su eje de rotación”.

En la Tierra, algo similar ocurre: la redistribución de masa, como la que se produce al almacenar agua en grandes cantidades, puede alterar la orientación del eje de rotación.

El estudio de los científicos

El trabajo liderado por Natasha Valencic, licenciada y estudiante de posgrado en Ciencias de la Tierra y Planetarias en la Universidad de Harvard, y su equipo fue fundamental para entender este proceso. Usando una base de datos global con información sobre 6862 represas construidas entre 1835 y 2011, los investigadores analizaron cómo la acumulación de agua modificó el equilibrio de masas sobre la superficie terrestre.

Los datos evidenciaron dos etapas principales en este desplazamiento. La primera, que abarca desde 1835 hasta 1954, coincide con la construcción intensiva de represas en América del Norte y Europa. Esta etapa empujó esas regiones hacia el ecuador y provocó un corrimiento del Polo Norte de 20,5 centímetros hacia el meridiano 103 este, el cual atraviesa territorios como Rusia, Mongolia y China.

En la segunda etapa, entre 1954 y 2011, la expansión de represas se concentró en África Oriental y Asia. Como consecuencia, el Polo Norte se desplazó 57 centímetros hacia el meridiano 117 oeste, en dirección al Pacífico Sur y la costa oeste de América del Norte. En conjunto, estos movimientos sumaron aproximadamente 113 centímetros de desplazamiento polar en casi dos siglos, concentrándose la mayor parte del cambio durante el siglo XX.

“Los embalses artificiales de agua contribuyeron significativamente al cambio del nivel medio global del mar durante el siglo XX y se incluyen en estudios recientes sobre el presupuesto de la desviación polar verdadera (DPT). A lo largo de la primera mitad del siglo XX, la tasa media de DPT fue de 0,30 cm/año, mientras que en la segunda mitad del siglo fue de 0,95 cm/año.

Finalmente, demostramos que el 28% del embalse mundial total de agua que falta en nuestra base de datos probablemente tuvo un impacto insignificante en el movimiento polar”, concluyeron los científicos en su publicación.

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