Este domingo en Granada, España, un desembarco de inmigrantes de origen magrebí sorprendió a decenas de veraneantes que pasaban el día en la playa del Sotillo. La lancha superó las boyas de seguridad y se detuvo a escasos metros de la orilla, justo frente a un concurrido puesto de bebidas.
La embarcación semirrígida negra, de aproximadamente 15 metros y equipada con dos potentes motores, irrumpió en la zona de baño repleta de turistas y vecinos.
De acuerdo con testigos y videos que rápidamente se viralizaron, los ocupantes comenzaron a lanzarse al agua y, al tocar tierra, se dispersaron corriendo hacia el casco urbano y zonas aledañas. La embarcación, en la que permanecieron al menos tres personas con el rostro cubierto, dio media vuelta y se alejó mar adentro.
Por la cercanía del cuartel de la Guardia Civil en Castell de Ferro, las fuerzas de seguridad reaccionaron con rapidez. Se desplegó un operativo conjunto con Policía Nacional, Policía Local, Salvamento Marítimo, Cruz Roja y servicios sanitarios. Emergencias 112 Andalucía recibió numerosos avisos de turistas que presenciaron el suceso.
Hasta el momento, nueve personas fueron detenidas. Algunas fueron interceptadas por los propios bañistas, mientras que otras fueron perseguidas a pie por calles cercanas, cruzando zonas de tráfico y escondiéndose en campings y propiedades privadas. Según relataron algunos migrantes, una décima persona que viajaba en la lancha no fue localizada, por lo que la búsqueda continúa activa.
El subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla, confirmó que los detenidos fueron trasladados al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) en el puerto de Motril, donde se tramitan las órdenes de expulsión. También precisó que se trata del segundo desembarco registrado en la costa granadina en lo que va de 2025.
Los inmigrantes, en buen estado de salud, recibieron asistencia humanitaria por parte de la Cruz Roja: atención médica, ropa seca, agua y alimentos.