27 de julio de 2026 - 10:28

Tiene 11 años, enfrentó a Google con un discurso propio y hoy su reclamo da la vuelta al mundo

Crew McElderry cuestionó el impacto ambiental de un megaproyecto de Google y su intervención emocionó a los asistentes.

Crew McElderry, de 11 años, se presentó ante la Junta de Supervisores del Condado de Chesterfield para cuestionar el desarrollo de Project Sky. Frente a los funcionarios, el niño detalló el impacto ambiental de un complejo de Google que ocupará 880 acres, una extensión superior a dos de los parques temáticos más grandes de la región.

Crew comenzó a investigar los centros de datos tras la reunión de la junta de junio. Su madre, Leah McElderry, relató que el interés por la justicia ambiental surgió de conversaciones adultas sobre la comunidad. Al subir al podio, el niño aclaró de inmediato el origen de su discurso: "No, no usé inteligencia artificial para este discurso. Estas son mis palabras, mis pensamientos y mi investigación. Sé que solo tengo 11 años, pero creo que puedo generar un cambio".

Consumo hídrico y la escala territorial de Project Sky

El proyecto de Google contempla cinco edificios, carreteras e infraestructura en Chesterfield. McElderry comparó la magnitud del terreno con hitos locales conocidos por su gran extensión: "Project Sky abarcaría más de 880 acres. Amigos, eso es más grande que Busch Gardens y Kings Dominion combinados". La escala física se traduce en una demanda de recursos que, según su investigación, contradice las metas de sostenibilidad locales.

El niño utilizó datos de una instalación de Google en el condado de Botetourt, autorizada para usar dos millones de galones de agua diarios. Crew tradujo esa cifra técnica en imágenes cotidianas para que la audiencia comprendiera el impacto: "Eso es suficiente para 6.667 hogares cada día. Suficiente para llenar 50.000 bañeras o 16 millones de botellas de agua Stanley". Para el estudiante, este volumen de consumo "no suena a conservación de agua".

¿Qué otros reclamos hizo el niño contra el proyecto de Google?

Además del agua, McElderry señaló el impacto sonoro de los sistemas de enfriamiento masivos que operan sin interrupción en estas plantas. Calificó el ruido de estas instalaciones como "innegable e imperdonable". Su exposición terminó con una petición directa a los supervisores de Chesterfield para que priorizaran la voz de los residentes sobre la expansión tecnológica masiva que Google planea en la zona.

El niño cerró su intervención pidiendo a los funcionarios que mantengan la integridad del territorio y actúen con justicia: "Junta de Supervisores, mi nombre es Crew McElderry. Les insto a que se levanten y digan que no. Escuchen a su gente y no dejen rastro". Tras estas palabras, los asistentes a la reunión le otorgaron una ovación de pie mientras los supervisores observaban al joven orador.

LAS MAS LEIDAS