Un incidente a bordo de un avión en el aeropuerto de Manises, Valencia, ha generado tensiones diplomáticas y acusaciones cruzadas. Este miércoles, 47 menores franceses judíos, de entre 10 y 15 años, y cuatro monitores fueron desalojados de un vuelo de Vueling con destino a París tras una serie de altercados a bordo. Uno de los responsables del grupo fue detenido.
Según informó la Guardia Civil, la intervención se produjo por la "reiteración de conductas inapropiadas" por parte de los adolescentes, quienes, de acuerdo a la versión oficial, manipularon material de emergencia e interrumpieron la demostración de seguridad previa al despegue. La tripulación, ante el creciente alboroto, solicitó apoyo policial.
Los agentes ingresaron al avión y constataron discusiones entre los monitores y el personal de cabina. Una de las monitoras, Louna Hekshtein, de 21 años, fue detenida tras oponerse de manera violenta, lo que llevó a la apertura de diligencias por resistencia a la autoridad y alteración de la seguridad aérea.
Reacción de Israel
El Gobierno de Israel calificó el suceso como “uno de los incidentes antisemitas más graves recientemente”. El ministro para la Diáspora, Amichai Chikli, denunció que los adolescentes “solo cantaban canciones en hebreo” cuando fueron obligados a bajar del avión, y acusó a la tripulación de responder con comentarios como “Israel es un estado terrorista”. Además, afirmó que la monitora fue “golpeada y arrestada”.
Vueling negó rotundamente las acusaciones. En un comunicado, aseguró que “no hubo ninguna motivación religiosa” y que su actuación respondió exclusivamente a razones de seguridad operativa. “Rechazamos categóricamente cualquier forma de discriminación. La seguridad de nuestros pasajeros siempre será nuestra prioridad”, subrayó la empresa.
Desde la aerolínea detallaron que el grupo interrumpió activamente la demostración obligatoria de seguridad, ignoró múltiples advertencias y mostró una actitud conflictiva tanto dentro como fuera de la aeronave.
Una parte del grupo fue reubicada en otros vuelos y el resto pasó la noche en hoteles cercanos al aeropuerto. Finalmente, todos los jóvenes fueron trasladados a Francia.