Micah Degier y su amigo Jack Herrington pescaban debajo de la esclusa y presa New Savannah Bluff, cerca de la ciudad de Augusta, cuando un pez completamente inesperado tomó el anzuelo. Ambos buscaban lubinas rayadas, pero terminaron frente a un enorme esturión del Atlántico, una especie de pez catalogada como en peligro de extinción.
Una “roca” que de repente comenzó a moverse
Degier utilizaba un jig de aproximadamente 85 gramos que había preparado días antes. Mientras arrastraba lentamente el señuelo por el fondo del río, sintió que se había enganchado en una piedra.
Sin embargo, unos segundos después descubrió que no era una roca. “Por un segundo pensé que me había quedado trabado en el fondo. Entonces empezó a tirar y vi salir al esturión del agua”, recordó el pescador en declaraciones al sitio especializado Wired2Fish.
El esturión del Atlántico: un gigante prehistórico protegido
El pez que capturó accidentalmente era un esturión del Atlántico (Acipenser oxyrinchus), una especie de aspecto prehistórico que puede superar los tres metros de longitud y alcanzar varios cientos de kilos.
Estos peces pasan gran parte de su vida en aguas costeras y oceánicas, pero regresan a los ríos de agua dulce para reproducirse. El río Savannah es uno de los pocos sistemas fluviales donde todavía desovan de manera natural.
Su población sufrió un fuerte declive durante los siglos XIX y XX debido a la pesca intensiva para obtener caviar, la construcción de represas, el dragado de los ríos y la degradación del hábitat. Por ese motivo, en 2012 la población del Atlántico Sur quedó protegida por la Ley de Especies en Peligro de Extinción de Estados Unidos.
La prioridad fue devolverlo al río
Al comprender que había capturado una especie protegida, Degier cambió inmediatamente de objetivo. Junto con Herrington condujeron al pez hasta un banco de arena para retirarle cuidadosamente el anzuelo sin sacarlo completamente del agua.
Luego sostuvieron al esturión orientado hacia la corriente hasta que recuperó fuerzas. “Vi que sus branquias se movían y sostuve su cola hasta que empezó a dar patadas fuertes. Ahí supe que estaba listo para irse”, explicó.
Minutos después, el esturión desapareció nuevamente en las aguas del Savannah.
Qué hacer si capturás un esturión del Atlántico
Al tratarse de una especie protegida, las autoridades y organizaciones de conservación recomiendan seguir estas pautas si la captura es accidental:
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No conservar el pez: debe ser liberado inmediatamente.
Mantenerlo en el agua siempre que sea posible: evitar manipularlo sobre superficies secas.
Retirar el anzuelo con cuidado: si no puede hacerse sin lastimarlo, es preferible cortar la línea.
Ayudarlo a recuperarse antes de soltarlo: sostenerlo suavemente orientado hacia la corriente hasta que nade por sus propios medios.
Respetar la normativa local: en muchas jurisdicciones está prohibido retener o transportar ejemplares de esta especie.