27 de agosto de 2026 - 21:45

Científicos revelan qué habría provocado la devastadora inundación en la frontera entre Nepal y China

Un colapso masivo de un glaciar y un deslizamiento de tierra son las principales hipótesis detrás del desastre que arrasó ciudades, puentes y rutas.

Una devastadora inundación repentina sacudió la frontera entre Nepal y China, dejando un saldo de importantes pérdidas humanas y una destrucción masiva de infraestructura. Mientras continúan las tareas de rescate, científicos de distintos países investigan qué desencadenó el fenómeno y apuntan a una combinación de colapso glaciar, avalancha de roca y hielo y un gigantesco flujo de escombros.

Nepal busca a decenas de desaparecidos tras una violenta riada llegada del Tíbet.

Nepal busca a decenas de desaparecidos tras una violenta riada llegada del Tíbet.

El evento ocurrió en una de las regiones más vulnerables del planeta al calentamiento global: la cordillera del Himalaya, donde el retroceso acelerado de los glaciares está modificando el paisaje y aumentando el riesgo de catástrofes naturales.

El colapso de un glaciar habría originado la inundación

El primer indicio del desastre se registró a las 8:37 de la mañana (hora local), cuando un fuerte temblor fue detectado cerca de la frontera entre Nepal y China.

Inicialmente, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo identificó como un terremoto. Sin embargo, tras analizar los datos, el organismo corrigió el informe y explicó que el movimiento había sido provocado por un colapso glaciar excepcionalmente poderoso y un flujo de escombros, con una energía equivalente a un sismo de magnitud 5,2.

Las imágenes satelitales tomadas antes y después del evento muestran que un enorme bloque de hielo se desprendió desde la cima de una montaña y cayó unos 2.100 metros de desnivel hasta el río Lhende Khola, un afluente del Bhote Koshi.

Nepal busca a decenas de desaparecidos tras una violenta riada llegada del Tíbet.

Nepal busca a decenas de desaparecidos tras una violenta riada llegada del Tíbet.

Una avalancha de roca, hielo y agua descendió a casi 200 km/h

Los especialistas creen que el desprendimiento del glaciar ocurrió simultáneamente con un deslizamiento de tierra, generando una avalancha compuesta por hielo pulverizado, rocas, sedimentos y agua.

Según el geólogo Daniel Shugar, de la Universidad de Calgary, la enorme energía del impacto habría derretido parte del hielo durante el descenso y arrastrado grandes cantidades de material saturado de agua, lo que explica el volumen extraordinario del torrente.

El científico Jeffrey Kargel, del Instituto de Ciencias Planetarias, calculó que la ola descendió 22 kilómetros a una velocidad promedio de 193 km/h, recorriendo esa distancia en apenas 6 minutos y 50 segundos.

La fuerza del flujo arrasó pueblos, carreteras y puentes a través de los estrechos valles montañosos, dejando muy poco margen para cualquier evacuación.

¿Qué papel jugó el cambio climático?

Aunque los investigadores todavía trabajan para determinar la secuencia exacta de los hechos, existe un amplio consenso en que el cambio climático aumenta la probabilidad de este tipo de eventos.

Nepal forma parte de la región del Hindu Kush-Himalaya, donde miles de glaciares están perdiendo masa a un ritmo acelerado. Estudios recientes indican que la velocidad de derretimiento de estos glaciares se duplicó desde el año 2000, incrementando el riesgo para millones de personas que viven río abajo.

El hidrólogo Wouter Buytaert, del Imperial College de Londres, sostuvo que este desastre representa precisamente el tipo de fenómeno que puede verse favorecido por el calentamiento global. Según explicó, el aumento de las temperaturas debilita la estructura de los glaciares y vuelve más inestables las laderas montañosas, favoreciendo desprendimientos de hielo y grandes deslizamientos de tierra.

¿Por qué fue tan difícil emitir una alerta temprana?

A diferencia de muchas inundaciones repentinas, este evento no fue provocado por lluvias intensas, sino por una compleja cadena de procesos geológicos y glaciares.

La meteoróloga Liz Stephens, de la Universidad de Reading, explicó que en las regiones de alta montaña las inundaciones también pueden originarse por avalanchas, colapsos glaciares y deslizamientos de tierra, lo que vuelve mucho más difícil anticiparlas mediante los sistemas tradicionales de alerta.

LAS MAS LEIDAS