El conteo de la primera vuelta presidencial en Perú mostraba esta mañana un cambio importante: el candidato izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) pasó al segundo lugar con 12,06% de los votos, por lo que iría al balotaje con la derechista Keiko Fujimori (17,01%, Fuerza Popular) y dejaría fuera al ultraderechista Rafael López Aliaga (11,87%, Renovación Popular), al contabilizarse el 91,1% de las actas en la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Los comicios se dieron el domingo pasado, pero hubo demoras en la carga de datos que prolongaron la tensión por el resultado hasta mitad de la semana.
Resultados elecciones presidenciales en Perú, 91,1% escrutado
Resultados elecciones presidenciales en Perú, 91,1% escrutado
ONPE
Sánchez, quien ahora disputaría el balotaje con Fujimori, rechazó la acusación de López Aliaga de que está preparando un "anforazo" (fraude electoral) en las generales de Perú, y, en su lugar, pidió respeto al voto popular del "Perú profundo" que le permitió dar el batacazo tardío.
Afirmó que sus votantes están en el sur del país, en la zona rural, Amazónica y en los Andes centrales, donde se concentran algunas de las capas sociales menos favorecidas.
Sánchez manifestó que están "tranquilos y serenos" porque confían en su proyección de 12,8% de votos válidos, en base a su propio cómputo de actas de votación, que lo pone prácticamente en la segunda vuelta presidencial.
"Invocamos a todo el Perú, a las fuerzas sociales, estaremos atentos, estén vigilantes a nuestro llamado porque apenas tengamos un indicio de querer atentar contra el voto, llamaremos a la defensa (del sufragio)", dijo.
Durante la campaña, Sánchez expuso un programa centrado en el fortalecimiento de la educación pública y la democratización de derechos sociales y económicos.
Roberto Sánchez, candidato presidencial de Juntos por el Perú
Roberto Sánchez, candidato presidencial de Juntos por el Perú
EFE
Por su parte, el ultraderechista López Aliaga, antes alcalde de Lima, aseguró que lo sucedido en las elecciones de Perú "no se ha visto ni en la dictadura de (Nicolás) Maduro en Venezuela", e instó a la Fiscalía y a la Policía a detener de manera inmediata al Piero Corvetto, jefe de la ONPE, encargado de organizar las elecciones.
El ultraconservador insistió, sin aportar todavía prueba alguna, en denunciar un "fraude" en los comicios debido a los problemas logísticos en el reparto del material electoral que causaron grandes retrasos en la apertura de locales en la capital, e incluso la extensión de las elecciones al lunes en trece colegios que no pudieron abrir el domingo, con 52.000 electores en conjunto.
Es importante recordar que la jornada electoral tuvo a 35 candidatos, en un país que vio pasar ocho presidentes en la última década.
López Aliaga, que es admirador de Donald Trump, consideró que debería estar en primer lugar, por delante de la derechista Fujimori (Fuerza Popular), hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori, a quien criticó por quedarse callada y no sumarse a él en las denuncias de fraude.
Además, afirmó que no aceptará el resultado de las elecciones incluso si él es quien pasa a segunda vuelta.