La escalada de tensiones entre Israel e Irán, la guerra en Ucrania y los recientes movimientos militares en América Latina reactivaron una inquietud lejana: ¿existe unrefugio seguro si el mundo entra en guerra? Para especialistas en geopolítica y seguridad internacional, la respuesta no es simple, pero sí hay países mejor preparados para atravesar un escenario de conflicto global.
De acuerdo con analistas del Institute for Economics & Peace, organismo que elabora el Índice Global de Paz, los países con mayor probabilidad de mantenerse a salvo comparten tres características centrales: neutralidad histórica, aislamiento geográfico y autosuficiencia energética y alimentaria.
Países que aparecen como refugio ante una guerra mundial
Islandia: paz estructural y aislamiento natural
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Islandia lidera de forma sostenida el Índice Global de Paz. Según explica Steve Killelea, fundador del Institute for Economics & Peace, su principal fortaleza no es militar, sino estructural: baja desigualdad, cohesión social y ausencia de fuerzas armadas permanentes.
A esto se suma su condición insular, fuera de las rutas estratégicas de los grandes conflictos, y una matriz energética basada casi en su totalidad en fuentes renovables. Para especialistas del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), Islandia representa un caso extremo de seguridad basada en estabilidad interna, no en poder bélico.
Nueva Zelanda: distancia, autosuficiencia y bajo perfil
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Nueva Zelanda aparece entre los países más seguros del mundo según el Índice Global de Paz. El politólogo Paul Buchanan, experto en seguridad estratégica, señala que su ubicación (a más de 2.000 kilómetros de Australia) la mantiene al margen de los principales teatros de guerra.
Su economía agrícolay ganadera permite abastecer a la población incluso en contextos de bloqueo internacional. Para analistas del Geneva Centre for Security Policy, esta combinación de distancia y capacidad productiva la convierte en uno de los países más resilientes ante crisis globales.
Suiza: neutralidad activa y protección civil
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La neutralidad suiza, vigente desde 1815, sigue siendo un caso de estudio. Según Mauro Mantovani, historiador militar de la ETH Zurich, Suiza no se limita a no intervenir: invierte de manera sistemática en protección civil.
El país cuenta con refugios subterráneos suficientes para toda su población y una infraestructura diseñada para sostener servicios básicos en escenarios extremos. Para expertos europeos en defensa civil, es uno de los modelos más completos de preparación no militar.
Bután: aislamiento estratégico y bajo riesgo geopolítico
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En el Himalaya, Bután mantiene un perfil internacional extremadamente bajo. El politólogo Michael J. Green, especialista en Asia-Pacífico, sostiene que su ubicación montañosa y su escasa participación en alianzas militares reducen significativamente su exposición a conflictos globales.
Además, su enfoque en la estabilidad social y el control del desarrollo actúa como un amortiguador frente a crisis externas.
Argentina: ventajas naturales y desafíos internos
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Argentina suele aparecer en análisis estratégicos como un posible “refugio del sur”. Según estudios del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), su ubicación en el hemisferio sur y su distancia de los principales focos de conflicto son ventajas claras.
A esto se suman:
Abundancia de agua dulce
Producción de alimentos a gran escala
Reservas energéticas y minerales estratégicos
Baja densidad poblacional
Sin embargo, especialistas como Carlos Escudé, referente en política internacional, advierten que la inestabilidad económica y la falta de infraestructura de defensa civil podrían limitar su capacidad de respuesta ante una crisis global prolongada.
En qué coinciden los especialistas
Para organismos como el Institute for Economics & Peace y el SIPRI, ningún país es completamente inmune a una guerra mundial. Sin embargo, la evidencia muestra que la neutralidad, el aislamiento geográfico y la autosuficiencia siguen siendo los factores más eficaces para reducir riesgos.
En un mundo cada vez más interconectado y tensionado, estos países no garantizan inmunidad, pero sí mayores probabilidades de preservar la vida civil en escenarios de desorden global.