1 de septiembre de 2026 - 19:00

Le detectaron un tumor en el cerebro y los cirujanos tomaron una drástica decisión para operarlo: decidieron usar IA durante el procedimiento

Durante la operación, una herramienta de IA analizó imágenes en directo para ayudar a los cirujanos durante el proceso.

Un hombre de 48 años se convirtió en el primer paciente del mundo en someterse a una cirugía cerebral con asistencia de inteligencia artificial en tiempo real. Los médicos lograron extirpar con éxito la mayor parte de un tumor que podía comprometer su visión.

Los científicos creen ampliamente que, en los cerebros de los pacientes con Alzheimer, fragmentos de esta proteína se acumulan lentamente y forman cúmulos.

Los científicos creen ampliamente que, en los cerebros de los pacientes con Alzheimer, fragmentos de esta proteína se acumulan lentamente y forman cúmulos.

Rhys Hibbert, padre de dos hijos y residente de Bedfordshire, Reino Unido, fue operado en el Hospital Universitario de Londres. Durante la intervención, una herramienta de IA analizó las imágenes captadas por una cámara y señaló a los cirujanos las estructuras anatómicas que debían evitar.

El sistema no tomó decisiones por los médicos: funcionó como una herramienta de apoyo mientras el equipo quirúrgico mantuvo en todo momento el control de la intervención.

Un tumor que comenzó a afectar su visión

Hasta hace aproximadamente un año y medio, Hibbert llevaba una vida activa y saludable. Solía caminar más de tres kilómetros por día, hasta que en una de esas salidas perdió el conocimiento y sufrió convulsiones.

Los estudios revelaron un tumor benigno de 11 milímetros en la glándula pituitaria, ubicada en la base del cráneo. Esta pequeña glándula produce hormonas esenciales relacionadas con funciones como el crecimiento, el metabolismo y la regulación de la presión arterial y la temperatura corporal.

El problema era su ubicación. El tumor se encontraba muy cerca de las arterias carótidas y los nervios ópticos, estructuras fundamentales para el suministro de sangre al cerebro y la visión.

Con el crecimiento del tumor, comenzó a ejercer presión sobre los nervios ópticos y Hibbert perdió progresivamente parte de su visión periférica. También sufrió cansancio intenso, mareos y problemas para desplazarse sin tropezar.

Cómo ayudó la inteligencia artificial durante la operación

Para acceder al tumor, los cirujanos utilizaron un endoscopio, una cámara delgada que ingresó por la nariz hasta alcanzar la base del cráneo.

La intervención presentaba un desafío considerable porque el tumor estaba oculto detrás de capas de hueso y una membrana resistente. Además, la anatomía puede variar de una persona a otra, por lo que identificar el recorrido exacto de vasos y nervios antes de la cirugía no siempre permite anticipar todo lo que el médico encontrará durante el procedimiento.

En una segunda pantalla, la IA recibió la transmisión de video en directo y analizó lo que ocurría dentro del campo quirúrgico.

El sistema podía:

  • Rastrear los instrumentos utilizados por los cirujanos.
  • Identificar estructuras anatómicas relevantes.
  • Señalar zonas donde podían encontrarse vasos sanguíneos y nervios.
  • Indicar visualmente las áreas consideradas más seguras para continuar con la extracción.

El funcionamiento tiene cierto parecido con los sistemas de reconocimiento de imágenes de los teléfonos, aunque en este caso la tecnología fue entrenada para identificar estructuras anatómicas específicas.

Una IA entrenada con cientos de cirugías

Los investigadores desarrollaron el sistema utilizando cientos de videos de operaciones de tumores de la glándula pituitaria. En esas grabaciones, los especialistas marcaron cuidadosamente los vasos sanguíneos y los nervios para que el modelo aprendiera a reconocerlos.

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