Kim Jong-un rompió el silencio sobre la suerte de sus tropas en el extranjero con una polémica decisión política. Durante la inauguración de un monumento en Pyongyang, el mandatario confirmó que los soldados norcoreanos en Ucrania tienen la orden estricta de suicidarse antes que ser capturados, una política que denomina oficialmente como autodestrucción heroica.
El discurso tuvo lugar este martes en un nuevo museo dedicado a los caídos en el conflicto. Kim elogió a quienes "eligieron sin dudar la auto-explosión" para defender el honor del país, calificando estas muertes como actos de valentía necesarios para el socialismo.
El concepto de autodestrucción y la presencia en el frente
Esta revelación oficial coincide con los informes de inteligencia ucraniana y testimonios de soldados capturados que indicaban que las tropas debían morir antes de rendirse. Se estima que al menos 10.000 soldados han sido desplegados desde que Pyongyang firmó un pacto de defensa con Rusia en 2024.
La política de "autodestrucción" contrasta fuertemente con la ley interna de Corea del Norte. Hace apenas tres años, Kim Jong-un emitió una orden secreta prohibiendo el suicidio entre los civiles, calificándolo como un "acto de traición contra el socialismo" debido al aumento de casos por la crisis económica.
Mientras que el ciudadano común es castigado simbólicamente por quitarse la vida, el soldado en el frente es convertido en mártir nacional. El régimen busca evitar que sus militares revelen secretos de estado o sean utilizados como propaganda por el bando enemigo en caso de ser interrogados.
Equipamiento militar y escalada del conflicto internacional
Además del envío de tropas, Corea del Norte ha intensificado el suministro de armamento a Moscú. Se han detectado miles de contenedores con armas y pruebas recientes de misiles balísticos Hwasong-11 que habrían sido utilizados en ataques contra objetivos ucranianos en los últimos meses.
La participación activa de Pyongyang no solo aporta armamento, sino que le otorga a su ejército experiencia de combate real. Para Kim Jong-un, el sacrificio de miles de sus hombres es una inversión para modernizar sus capacidades tácticas, siempre bajo la consigna de que la captura no es una opción permitida.
El conflicto en Ucrania se ha vuelto así un terreno de prueba donde la vida del soldado norcoreano está subordinada a la protección del honor estatal. Con la inauguración de este monumento, el régimen deja claro que el suicidio en combate es la única salida honorable frente a la derrota.