Irán declaró este mayo de 2026 que el riesgo de una nueva guerra con Estados Unidos es actualmente muy bajo. La afirmación de la Guardia Revolucionaria transformó las perspectivas económicas en el Golfo Pérsico, impulsando una recuperación inmediata en los sectores de aviación, turismo y energía en países como Israel y Arabia Saudita.
Los esfuerzos de mediación liderados por Qatar y Omán facilitaron esta desescalada regional. Los mercados reaccionaron de inmediato a las señales de Teherán, provocando una caída en los precios del crudo Brent y del petróleo WTI tras disminuir los temores a una escalada militar importante.
Cómo la estabilización del Estrecho de Ormuz impactó en el petróleo y el GNL
El Estrecho de Ormuz, por donde transita casi una quinta parte del suministro mundial de petróleo, recuperó la estabilidad necesaria para las exportaciones de Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, Irak y los Emiratos Árabes Unidos. La reducción de las tensiones contribuyó a disminuir los costos de los seguros marítimos, que se habían disparado durante la crisis previa en 2026. Esta seguridad marítima resultó esencial para garantizar el flujo de gas natural licuado (GNL), especialmente para los mercados de Europa y Asia.
Arabia Saudita e Israel aceleran sus planes de turismo e inversión
Israel proyectó una recuperación sólida en sus sectores de tecnología, logística e innovación gracias a la menor incertidumbre geopolítica. El Ministerio de Turismo israelí centró sus esfuerzos en la expansión de la aviación y la atracción de inversiones internacionales para la segunda mitad del año.
Por su parte, Arabia Saudita mantuvo su ambicioso objetivo de atraer 150 millones de visitantes anuales para 2030, apoyándose en la estabilidad regional para sus megaproyectos en NEOM y el Mar Rojo.
Qatar, Emiratos, Irak y Omán: el rol de cada país en la recuperación regional
Los Emiratos Árabes Unidos observaron un fortalecimiento en la demanda del sector hotelero y una mayor estabilidad en las operaciones de aerolíneas como Emirates y Etihad. En Qatar, el papel de mediador diplomático elevó su influencia, mientras que Qatar Energy aseguró la continuidad de sus envíos de GNL a través de rutas marítimas seguras.
Irak y Kuwait también registraron mejoras en la fiabilidad de sus exportaciones de hidrocarburos, lo que estabilizó los ingresos gubernamentales y la planificación fiscal. Omán, actuando como puerta de enlace logística, aceleró la inversión en sus puertos de Duqm y Salalah.