Irán acusó este martes a Estados Unidos de violar el alto el fuego vigente tras una serie de bombardeos cerca del Estrecho de Hormuz. Mientras Washington aseguró que actuó en defensa propia, Teherán denunció una actitud de “mala fe” en pleno avance de las negociaciones para un posible acuerdo de paz.
El episodio ocurre en un momento clave del conflicto, cuando ambas partes intentaban cerrar los últimos detalles diplomáticos después de siete semanas de pausa en los enfrentamientos.
Los bombardeos en Bandar Abbas que reactivaron la tensión
Las fuerzas estadounidenses atacaron objetivos militares en Bandar Abbas, una zona estratégica cercana al Estrecho de Hormuz. Según funcionarios de defensa, los bombardeos destruyeron lanzadores de misiles y embarcaciones que presuntamente intentaban desplegar minas marinas.
Desde Irán, el Ministerio de Relaciones Exteriores calificó el operativo como una violación directa de la tregua. La cancillería sostuvo que las acciones militares contradicen el discurso diplomático mantenido durante las conversaciones de paz.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó desde India que el acuerdo definitivo podría concretarse en pocos días y aseguró que solo quedaban diferencias menores por resolver.
La respuesta iraní y las negociaciones en Qatar
La Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que responderá “de manera decisiva” ante cualquier nueva violación del cese de hostilidades. Además, medios iraníes aseguraron que las fuerzas locales derribaron un dron estadounidense MQ-9 y obligaron a retirarse a un caza F-35, aunque el Pentágono no confirmó esas versiones.
En paralelo, altos funcionarios iraníes mantuvieron reuniones en Qatar para intentar sostener el proceso diplomático. Entre los principales reclamos de Teherán figura el desbloqueo de miles de millones de dólares en activos retenidos en el extranjero.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero, provocó fuertes impactos sobre el comercio internacional luego del cierre del Estrecho de Hormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El rol de Trump y las nuevas exigencias para cerrar el acuerdo
El presidente Donald Trump introdujo nuevas condiciones en la negociación al intentar vincular el pacto con los llamados Acuerdos de Abraham. Washington busca que países como Arabia Saudita y Qatar se sumen a un esquema regional junto a Israel.
Además, Estados Unidos exige resolver el destino del inventario iraní de uranio enriquecido. Trump propuso que el material sea destruido bajo supervisión internacional o entregado directamente a Washington.
La respuesta iraní llegó a través del líder supremo Mojtaba Khamenei, quien advirtió que las bases estadounidenses en Medio Oriente “ya no tendrían refugios seguros” si continúan las operaciones militares.