Dos de los astronautas que protagonizaron la histórica misión Artemis II de la NASA ya no volverán al espacio como parte de una tripulación activa.
La misión de abril pasado representó un hito, ya que significó el regreso de los humanos al entorno lunar después de más de cinco décadas.
Dos de los astronautas que protagonizaron la histórica misión Artemis II de la NASA ya no volverán al espacio como parte de una tripulación activa.
Victor Glover y Reid Wiseman pasaron en septiembre a la categoría de eméritos en el Centro Espacial Johnson de la agencia, en Houston, después de completar la misión que los llevó hasta las inmediaciones de la Luna y marcó un nuevo capítulo en la exploración espacial estadounidense.
La condición de emérito no implica un alejamiento absoluto de la NASA.
Según explicó la agencia espacial, el programa permite que profesionales con un alto nivel de experiencia técnica continúen colaborando con la institución, especialmente en tareas de capacitación, asesoramiento y orientación para el personal que permanece activo.
De esta manera, la NASA conserva el acceso a los conocimientos de sus especialistas más experimentados, mientras los astronautas cuentan con mayor flexibilidad para desarrollar otras actividades y explorar nuevas oportunidades profesionales.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, destacó el recorrido de ambos integrantes de Artemis II y aseguró que los dos "ejemplifican el liderazgo, el carácter y el compromiso que definen a la NASA en su máxima expresión".
Isaacman recordó que Wiseman estuvo al frente de Artemis II después de acumular 165 días a bordo de la Estación Espacial Internacional. Glover, en tanto, llegó a la misión con experiencia como aviador naval, piloto de pruebas y astronauta de la misión Crew-1.
"Juntos, emprendieron una de las misiones más desafiantes de los vuelos espaciales tripulados y contribuyeron al regreso de Estados Unidos al entorno lunar. Ahora que Reid y Victor pasan a la categoría de eméritos, me complace que continúen compartiendo sus conocimientos con nuestros astronautas, controladores de vuelo e ingenieros mientras nos preparamos para Artemis III en 2027 y las misiones posteriores", señaló Isaacman.
Glover continuará vinculado a diferentes iniciativas aeroespaciales, de liderazgo y de servicio público durante su transición dentro y fuera de la NASA. Entre sus tareas estará la transferencia de sus conocimientos sobre Orion y sus sistemas espaciales, un aporte que será relevante para las futuras misiones del programa Artemis.
"A medida que me adapto a este nuevo rol, la NASA y los vuelos espaciales siguen siendo una parte importante de mi trayectoria de servicio. Me entusiasma seguir apoyando a mis compañeros y animándolos en su camino hacia la Luna. Juntos, seguiremos superando límites e inspirando el próximo gran salto", dijo Glover.
Wiseman, por su parte, también compartirá su experiencia acumulada durante sus años de actividad espacial. Su conocimiento será puesto a disposición de otros integrantes de la agencia antes de Artemis III, una misión que contempla nuevas pruebas de las capacidades necesarias para las próximas etapas del programa lunar.
La NASA prevé utilizar Artemis III para avanzar en las operaciones en órbita terrestre baja y probar las capacidades de encuentro y acoplamiento entre la nave Orion y los sistemas comerciales de aterrizaje tripulado.
La decisión de Glover y Wiseman modifica de manera significativa la composición activa de la tripulación que protagonizó Artemis II.
Christina Koch, quien participó como especialista de misión, es ahora la única integrante de aquella tripulación que continúa en actividad como astronauta. En junio pasado, Jeremy Hansen, el cuarto miembro del equipo, también decidió retirarse.
Por el momento, la NASA no informó cuáles serán los próximos pasos de Koch dentro de la agencia ni si volverá a participar en una misión espacial.
Glover y Wiseman formaron parte de la tripulación de Artemis II, una misión de abril de 2026 que hizo historia al llevar nuevamente seres humanos hasta las cercanías de la Luna. La nave despegó rumbo al satélite natural, realizó un sobrevuelo lunar y posteriormente emprendió el viaje de regreso a la Tierra.
Wiseman ocupó el cargo de comandante, mientras que Glover fue el piloto de la misión. La tripulación se completó con Koch como especialista de misión y Hansen.
El vuelo representó un hito para el programa espacial estadounidense, ya que significó el regreso de seres humanos al entorno lunar después de más de cinco décadas desde las últimas misiones tripuladas del programa Apolo.