En las últimas horas, se conoció que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, otorgó regalos por 45.000 dólares en efectivo a tres asesoras de la Casa Blanca, según reflejó una información financiera de la administración estadounidense, citada por The Washington Post.
Las tres beneficiarias de estos “obsequios en efectivo para las festividades”, como son descritos en el documento, son la asesora de la Casa Blanca, Natalie Harp y otras dos colaboradoras del líder republicano: su asistente ejecutiva, Chamberlain Harris, y su asesora de comunicaciones, Margo Martin.
Las donaciones representan aproximadamente un tercio de los 150.000 dólares de salario anual que percibe cada una, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
Quiénes son las asesoras de Trump que recibieron regalos
Harp, de 35 años, es conocida en la administración Trump como la “impresora humana”, ya que lleva consigo un dispositivo portátil para proporcionar al mandatario copias impresas de sus artículos periodísticos y publicaciones de redes sociales preferidos.
Además, formó parte del círculo cercano de Trump que lo acompañó en la furgoneta de ‘catering’ en la que fue trasladado secretamente a otro avión para abandonar Turquía, al temer un posible atentado de Irán, según reportó previamente el medio.
Natalie Harp, asesora de la Casa Blanca, recibió un regalo de 45.000 dólares en efectivo de parte de Donald Trump
A su vez, Martin, de 31 años, a menudo logra acercarse más al presidente que su propio Servicio Secreto, grabando su vida para redes sociales.
Mientras, Harris, de 26 años, fue nombrada miembro de la Comisión de Bellas Artes estadounidense, que supervisa proyectos de construcción en el área de Washington.
Asimismo, el director de operaciones del Despacho Oval, Walt Nauta, quien también acompañó a Trump en el furgón en Turquía, reportó que había recibido 20.000 dólares del mandatario.
La respuesta del Gobierno estadounidense
Tras conocerse las cifras de los regalos otorgados por el republicano, la Oficina de Prensa de la Casa Blanca emitió un comunicado al respecto.
“El presidente tiene la costumbre de larga data de dar regalos de Navidad a personas de su entorno, incluyendo en ocasiones a empleados y asesores, tanto en el Gobierno como durante su etapa en el sector privado. Los regalos en cuestión no tienen nada que ver con las funciones oficiales de gobierno de ninguna de estas personas y, por lo tanto, son totalmente admisibles según las normas legales y éticas pertinentes”, señalaron.