Dejaron la ciudad tras una cirugía, apostaron por el bosque y hoy lideran un refugio sostenible en la montaña
A través de financiamiento público y mucho sacrificio, Linda y Matteo recuperaron una estructura cerrada para crear un espacio de turismo responsable en Italia.
Linda atribuye la tranquilidad de la vida en la montaña como el factor clave que le permitió quedarse embarazada.
Linda y Matteo vivían en Padua con trabajos seguros y una hipoteca en la ciudad, pero sentían que su rutina no les pertenecía. Una cirugía de endometriosis de Linda fue el punto de quiebre que los impulsó a dejar de buscar excusas y perseguir su sueño de vivir entre los bosques. Hoy lideran la Eco-Baita Natura Spensierata.
Comenzaron sin grandes capitales, vendiendo su casa en la ciudad y aprovechando un financiamiento a fondo perdido para comprar un viejo hostal que llevaba dos años cerrado en el Valle del Vanoi. Aunque la aventura inició en 2019, justo antes de la pandemia de 2020, lograron sobrevivir gracias al turismo de proximidad que buscaba evitar aglomeraciones.
image
El impacto de la naturaleza en la salud y la fertilidad
Uno de los aspectos más sorprendentes de su historia es la llegada de su hija, Anna. Durante más de seis años intentaron ser padres en Padua sin éxito, pero el embarazo ocurrió de forma natural poco después de mudarse a las montañas. Linda atribuye este milagro a la reducción de los niveles de estrés y cortisol que permite la vida en contacto directo con los bosques y animales.
El proyecto no es solo un negocio, sino un compromiso con la sostenibilidad ambiental. En la Eco-Baita reemplazaron la iluminación por tecnología LED y eliminaron el buffet de desayuno para reducir el desperdicio de alimentos. Actualmente, ellos mismos preparan la comida utilizando materias primas de productores locales o tiendas orgánicas, reforzando la economía rural del valle.
image
Un cambio social que combate la despoblación
Contrario a la creencia popular de que los habitantes de montaña son cerrados, Linda y Matteo fueron recibidos con los brazos abiertos por la comunidad. El propio alcalde se presentó para darles la bienvenida y pronto se vieron involucrados en las asociaciones locales y la Pro Loco. Esta integración fue clave para superar los desafíos logísticos de un lugar que, aunque hermoso, puede resultar lejano.
image
Este fenómeno no es aislado, ya que el Valle del Vanoi ha implementado políticas de co-living que están atrayendo a más familias jóvenes. Este flujo migratorio inverso ha permitido mantener servicios esenciales como la farmacia, el correo y la escuela primaria, que incluso tuvo que contratar más maestros ante el aumento de niños en la zona. Para la pareja, el mensaje es claro: si el sueño es más grande que los miedos, cualquier obstáculo es superable.