En 2023, Ethan Huynh tenía una vida marcada por la natación y las competencias deportivas. Todo cambió cuando comenzó a sufrir fuertes dolores de cabeza y recibió un diagnóstico de cáncer cerebral. El tratamiento alteró por completo su rutina. Los efectos de la quimioterapia incluyeron falta de apetito y períodos de extrema debilidad, hasta el punto de que hubo momentos en los que el adolescente no podía levantarse de la cama.
La situación también tuvo un impacto particular en su familia. Poco más de un año antes del diagnóstico de Ethan, su hermano menor, Christian, había terminado un tratamiento contra la leucemia. De esta manera, la familia atravesó dos experiencias de cáncer infantil en un período relativamente corto.
Según relató su madre, Lien Van, que ambos hijos lograran superar sus respectivos tratamientos parecía una posibilidad extremadamente difícil. Sin embargo, los dos sobrevivieron y continuaron con sus vidas.
Ethan volvió a competir en natación
Después de superar el tratamiento, Ethan decidió regresar al deporte que practicaba antes de enfermarse. La natación competitiva se convirtió nuevamente en una parte importante de su vida.
Pero su regreso tuvo un objetivo adicional: utilizar las competencias para recaudar fondos destinados a organizaciones vinculadas con el cáncer infantil.
En mayo de 2026 participó en el Golden Mile Swim Meet, en Orlando. A través de esa competencia consiguió reunir 32.000 dólares para St. Jude Children's Research Hospital.
Más adelante volvió a participar en una competencia organizada junto con Swim Across America, también en Orlando. Esa segunda iniciativa permitió recaudar otros 13.000 dólares.
Entre ambas competencias, Ethan alcanzó un total de 45.000 dólares recaudados para causas relacionadas con el cáncer.
Una experiencia personal transformada en ayuda para otros
La iniciativa de Ethan está directamente relacionada con su propia experiencia. Después de atravesar los momentos más difíciles del tratamiento, encontró en la natación una manera de recuperar una actividad que había formado parte de su vida y, al mismo tiempo, ayudar a otros jóvenes.
Su historia familiar también está estrechamente vinculada con esa decisión. El tratamiento de Christian por leucemia y el posterior diagnóstico de Ethan hicieron que el cáncer infantil dejara de ser una realidad distante para convertirse en una experiencia vivida dentro de su propia familia.
El regreso a las competencias le permitió transformar esa experiencia en una campaña de apoyo para organizaciones que trabajan con niños y familias afectadas por la enfermedad.
El mensaje de Ethan para otros niños con cáncer
Además de recaudar dinero, Ethan comenzó a compartir un mensaje dirigido a otros jóvenes que atraviesan tratamientos oncológicos.
El adolescente los alentó a continuar luchando incluso cuando el proceso resulte especialmente difícil y destacó la importancia de apoyarse en familiares, amigos y otras personas cercanas.
Su propia historia funciona como referencia de ese recorrido: pasó de sufrir períodos de extrema debilidad durante la quimioterapia a volver a entrenarse y competir en la piscina.
La piscina como símbolo de una nueva etapa
Para Ethan, la natación dejó de ser únicamente un deporte competitivo. Después del cáncer, se convirtió también en una herramienta para ayudar a otros.
A los 17 años, continúa compitiendo y utilizando cada carrera como una oportunidad para recaudar fondos, generar conciencia y acompañar a niños que atraviesan experiencias similares.