La construcción del reactor de fusión nuclear BEST en Hefei, China, superó la mitad de su montaje estructural, según confirmó el diario estatal Global Times a partir de reportes de CCTV. La instalación científica busca demostrar por primera vez la conversión directa de la energía de un plasma en combustión en electricidad hacia el año 2030.
El Tokamak Superconductor Experimental de Plasma Ardiente, conocido por sus siglas en inglés BEST, constituye el proyecto de nueva generación del programa de "sol artificial" impulsado en la provincia oriental de Anhui. Su diseño busca superar las marcas fijadas por el reactor EAST, que en 2025 mantuvo un plasma estable durante 1066 segundos en modo de alto confinamiento.
¿Cómo aísla el "sol artificial" de China un plasma de 100 millones de grados?
El ensamble interno de la máquina exige acoplar cuatro capas superpuestas en una estructura comparada técnicamente con un termo de alta precisión. En el centro de la cámara de vacío se generará un plasma con temperaturas superiores a los 100 millones de grados Celsius, condiciones extremas que impiden cualquier contacto directo con las paredes sólidas del recinto.
Para contener la materia ionizada sin degradar la infraestructura, un conjunto de imanes superconductores operará rodeando el núcleo a unos -269 grados Celsius, una marca próxima al cero absoluto. Mediciones difundidas por la Academia China de Ciencias detallan que la base de la cámara exterior pesa más de 400 toneladas y posee un diámetro de 18 metros por cinco metros de altura.
¿Qué combustible usará el reactor de fusión BEST y cuándo generará electricidad?
A diferencia de las centrales atómicas actuales basadas en la división de núcleos pesados, BEST empleará una mezcla de deuterio y tritio para reproducir la fusión de núcleos ligeros que alimenta a las estrellas. Los Institutos de Ciencias Físicas de Hefei contemplan pruebas operativas orientadas a producir entre 20 y 200 megavatios de potencia de fusión.
El objetivo central consiste en lograr por primera vez una ganancia neta de energía, asegurando que la propia reacción de fusión aporte la mayor parte del calor necesario para autosostener el plasma. Este avance técnico pretende demostrar la viabilidad de controlar la reacción ardiente antes de dar el salto a futuros reactores comerciales.
De acuerdo con el cronograma oficial de obra, las instalaciones quedarán completadas a finales de 2027 para iniciar las demostraciones hacia 2030. Pese al progreso en el sitio de construcción, los investigadores mantienen bajo estudio desafíos críticos como el desgaste de materiales por neutrones rápidos, el manejo seguro del tritio y la conversión térmica continua.