Una mujer de 44 años murió y al menos 118 personas resultaron afectadas por una intoxicación alimentaria tras consumir alimentos en una pizzería de Pombal, en el nordeste de Brasil.
La víctima había cenado en el local y sufrió una grave intoxicación alimentaria que derivó en su muerte. El brote afectó a al menos 118 personas y derivó en la clausura del establecimiento
Una mujer de 44 años murió y al menos 118 personas resultaron afectadas por una intoxicación alimentaria tras consumir alimentos en una pizzería de Pombal, en el nordeste de Brasil.
La víctima fue identificada como Rayssa Maritein Bezerra e Silva, quien falleció este martes luego de presentar síntomas graves como vómitos, diarrea y dolor abdominal.
Según se informó, la mujer había cenado el domingo por la noche en la pizzería La Favoritta junto a su pareja. Ambos comenzaron a sentirse mal poco después y acudieron al hospital, donde recibieron atención médica.
Sin embargo, al día siguiente, Rayssa volvió a ser internada con un cuadro más severo y permaneció hospitalizada hasta su fallecimiento. El caso forma parte de un brote masivo de intoxicación que llevó a 118 personas a recibir atención médica tras haber consumido productos del mismo local.
Los pacientes presentaron síntomas como náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y malestar general. La mayoría fue dada de alta, aunque un niño de ocho años continúa internado bajo observación.
Tras los hechos, la Agencia Estatal de Vigilancia Sanitaria y autoridades municipales dispusieron la clausura inmediata del establecimiento y realizaron una inspección.
Durante el operativo se detectaron condiciones sanitarias deficientes, entre ellas presencia de insectos, alimentos en mal estado, temperaturas inadecuadas, equipos deteriorados y reutilización de envases.
Además, los responsables del local no pudieron presentar documentación que acreditara protocolos de higiene. Las autoridades incautaron alimentos y materiales para su análisis, con el objetivo de determinar el origen exacto de la intoxicación.
Por su parte, la abogada del establecimiento, Raquel Dantas, indicó que el propietario está colaborando con la investigación y que incluso fue quien solicitó la inspección sanitaria.