El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, confirmó este lunes que su residencia en el estado de Ohio fue atacada durante la madrugada. Además aclaró que no se encontraba en el domicilio al momento del incidente.
El vicepresidente confirmó que un hombre intentó ingresar por la fuerza a su vivienda en Ohio y fue detenido por el Servicio Secreto. El ataque se suma a una serie de episodios de violencia contra dirigentes políticos en Estados Unidos.
El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, confirmó este lunes que su residencia en el estado de Ohio fue atacada durante la madrugada. Además aclaró que no se encontraba en el domicilio al momento del incidente.
Según relató el propio funcionario a través de sus redes sociales, un individuo intentó ingresar por la fuerza a la vivienda golpeando las ventanas con un martillo. “Hasta donde sé, un loco trató de entrar golpeando las ventanas con un martillo. Doy las gracias al Servicio Secreto y a la Policía de Cincinnati por responder con rapidez”, escribió Vance en su cuenta de X.
El vicepresidente agregó que él y su familia no estaban en la casa, ya que habían regresado previamente a Washington DC.
De acuerdo con medios locales, agentes del Servicio Secreto detuvieron al sospechoso poco después de la medianoche. Las fuerzas de seguridad identificaron al individuo como William DeFoor, de 26 años, quien quedó bajo custodia mientras se avanza con la investigación judicial.
El episodio se suma a una serie de hechos de violencia contra dirigentes políticos en Estados Unidos registrados en los últimos meses. En septiembre del año pasado, el activista político Charlie Kirk, de 31 años, fue asesinado mientras pronunciaba un discurso en la Universidad del Valle de Utah.
Asimismo, en junio, dos legisladores de Minnesota fueron baleados, con un saldo de un fallecido y un herido de gravedad, mientras que en abril fue incendiada la residencia del gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro.
En paralelo, el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el republicano Mike Johnson, descartó este lunes el despliegue de tropas terrestres en Venezuela, aunque ratificó que se mantendrá la estrategia de presión sobre el nuevo gobierno interino.
Tras una audiencia clasificada con altos funcionarios de la administración Trump, Johnson aseguró que no está previsto un involucramiento militar directo. “No esperamos tropas sobre el terreno”, declaró a la prensa, y precisó que la estrategia se limita a “coaccionar al gobierno interino para que las cosas avancen”.
De acuerdo al reporte de la Agencia Noticias Argentinas, en la reunión participaron figuras clave como Marco Rubio (Secretaría de Estado), Pete Hegseth (Pentágono) y John Ratcliffe (CIA).
El líder republicano defendió la “total legalidad” de los bombardeos y la captura de Nicolás Maduro, y remarcó que la economía venezolana “debe permanecer estabilizada”. En cuanto al escenario político, sostuvo: “Espero que se convoquen elecciones en Venezuela… debería suceder a corto plazo”.
Desde la oposición, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, se mostró crítico tras recibir un nuevo informe de inteligencia. “Este briefing nos dejó más preguntas que respuestas. Su plan para que Estados Unidos gobierne Venezuela es vago, basado en ilusiones”, afirmó.
Schumer advirtió además que los cambios de régimen forzados “siempre nos acaban dañando”, marcando distancia con la estrategia impulsada por la administración republicana.