El Senado del Estado de Nueva York aprobó la ley "New Yorkers for Common Cents Act", una medida definitiva para eliminar el uso de las monedas de un centavo en las transacciones físicas. Esta legislación establece un sistema de redondeo obligatorio para todos los pagos en efectivo, respondiendo al alto costo de producción y a la escasez nacional de monedas.
La Legislatura del Estado de Nueva York ha tomado esta decisión histórica tras el cese de producción del centavo por parte del Tesoro de los Estados Unidos a finales del año pasado. La ley busca dar claridad a comerciantes y consumidores en un mercado donde fabricar cada moneda de un centavo cuesta actualmente casi 3,7 centavos por unidad.
¿Cómo funciona el redondeo en los pagos en efectivo?
El sistema adoptado se denomina "redondeo simétrico" y se basa en directrices oficiales para asegurar que ninguna de las partes se vea perjudicada de forma sistemática. Bajo esta norma, los totales que finalicen en .01, .02, .06 o .07 se redondearán hacia abajo a la unidad de cinco centavos más cercana. Por el contrario, aquellos montos que terminen en .03, .04, .08 o .09 se redondearán hacia arriba. Por ejemplo, si una compra suma $1.03, el cliente deberá abonar $1.05 en billetes, mientras que un total de $1.01 bajará a $1.00.
Es fundamental destacar que esta normativa solo se aplica a los pagos realizados en efectivo. Las transacciones digitales, los pagos con tarjeta de crédito o débito, los cheques y las transferencias electrónicas quedan totalmente exentos y seguirán procesando los montos exactos hasta el último centavo. Además, la ley protege a los consumidores al establecer que cualquier transacción por un total de $0.04 o menos no se verá afectada por el redondeo.
Impuestos, transparencia fiscal y entrada en vigencia
Un punto crítico de esta ley es la protección de los ingresos y la transparencia fiscal. Los impuestos sobre las ventas, tanto estatales como municipales, se deben calcular sobre el monto original de la transacción antes de aplicar cualquier ajuste. De esta forma, el Estado garantiza que no se apliquen cargas tributarias adicionales sobre las mínimas ganancias o pérdidas financieras resultantes del proceso.
Con esta medida, Nueva York se suma a estados como Arizona, Indiana y Utah en la eliminación práctica del centavo. Una vez que la gobernadora Kathy Hochul firme el proyecto, las empresas tendrán un periodo de adaptación de 180 días antes de que las reglas de redondeo se vuelvan obligatorias en todos los establecimientos comerciales.