Roma. El mundo católico ha comenzado a desplegarse con neta contundencia contra el regreso del ex premier Silvio Berlusconi como candidato a premier en las próximas elecciones. Tras una declaración de la Iglesia italiana que sin nombrarlo lo calificó de “irresponsable” por haber impulsado la caída del gobierno de Mario Monti, el director del Osservatore Romano, el diario de la Santa Sede, Boris María Vian, dijo que “la demagogia” hará pagar “serios daños a Italia”.
“Sus mensajes son fáciles y tal vez conseguirán consenso, pero después dañarán a los sectores más débiles del país, que son los que la Iglesia más ayuda”.
Tampoco Vian nombró a Berlusconi en un editorial del diario pontificio ni en una entrevista al Corriere della Sera, pero no dejó dudas de que estaba condenando sin apelación a “Il Cavaliere”.
El director del Osservatore Romano hizo cálidos elogios de la estima hacia el premier Mario Monti, que es el político italiano elegido por el Vaticano. Monti es un católico observante y en su gobierno hay varios ministros importantes del mundo católico y las cumbres vaticanas desean que continúe al frente del gobierno.
Anteayer también el poderoso movimiento católico de Comunión y Liberación, estrecho aliado del berlusconismo, rompió con el ex primer ministro conservador que la Iglesia apoyó abiertamente en la larga era de hegemonía de Berlusconi en la política italiana.
El escenario elegido fue Bruselas y el adiós siguió a una declaración de Joseph Daul, jefe de la bancada del partido Popular Europeo (PPE), al que pertenece Berlusconi y que representa a los movimientos de la Internacional Democristiana. “Es un grave error hacer caer a Monti”, dijo Daul. “No podemos permitir este espectáculo y somos contrarios a todos los populismos”.
A su lado estaba el eurodiputado Mario Mauro, jefe de la bancada del PDL, el partido de Berlusconi, en el Parlamento de Estrasburgo. Mauro es el personaje político clave de Comunión y Liberación. Condenó también la decisión del patrón del PDL y dijo que “espero que a un momento de locura siga un período de asumirse la responsabilidad”.