Varios miles de personas se concentraron ayer en Barcelona para defender un referéndum sobre la independencia de Cataluña, que el gobierno regional pretende organizar a principios de octubre pese a su prohibición, constató un periodista.
Varios miles de personas se concentraron ayer en Barcelona para defender un referéndum sobre la independencia de Cataluña, que el gobierno regional pretende organizar a principios de octubre pese a su prohibición, constató un periodista.
Delante del palacio de Montjuïc, el exentrenador del FC Barcelona, Pep Guardiola, ferviente independentista, leyó un manifiesto ante los asistentes -30.000, según el ayuntamiento; 47.000, según una fuente independentista- y el presidente autonómico, Carles Puigdemont.
“Votaremos aunque el Estado español no lo quiera [...] No tenemos otra salida: la única respuesta posible es votar”, lanzó en catalán, castellano e inglés, pidiendo el apoyo de la comunidad internacional contra “los abusos de un Estado autoritario”.
Carles Puigdemont anunció que el 1 de octubre se celebrará un referéndum, prohibido por el Tribunal Constitucional español, sobre la independencia de esta región de 7,5 millones de habitantes del noreste de España, que tiene una lengua y cultura propias.
En caso de victoria del "sí", los independentistas prevén iniciar la "desconexión" de España. El Gobierno español, dirigido por el conservador Mariano Rajoy, se opone a esta votación y ha declarado que la impedirá, sin precisar cómo lo hará.