La conservadora Angela Merkel, de 59 años, hija de un pastor que vivió en la Alemania comunista, confirmó su estatuto de “mujer más poderosa del mundo” al ser elegida por tercera vez como jefa del Gobierno alemán.
La conservadora Angela Merkel, de 59 años, hija de un pastor que vivió en la Alemania comunista, confirmó su estatuto de “mujer más poderosa del mundo” al ser elegida por tercera vez como jefa del Gobierno alemán.
Sólo sus ilustres predecesores conservadores Konrad Adenauer, primer canciller de la posguerra en la República Federal Alemana, y Helmut Kohl, canciller de la reunificación, habían logrado tres mandatos.
Hija de un pastor protestante, casada dos veces y sin hijos, Merkel confirmó de esa manera su inmensa popularidad. Después de ocho años al timón del país considerado el motor de Europa, Merkel se muestra preparada a dirigir su país otra vez más, sin que su imagen haya dado muestras de sufrir el desgaste del poder y las embestidas de la crisis económica mundial.
Nacida y formada en la ex-RDA, donde obtuvo un diploma de física, la líder conservadora es llamada a veces “la canciller de hierro”, por su férrea defensa de las políticas de austeridad.
Pero los alemanes la apodan también “Mutti” (“Mamá”), porque les inspira una gran seguridad.