Como si se tratara de una cuestión del destino, su nombre siempre aparece en todos los mercados de pases. Desde que llegó a Godoy Cruz en 2016, y a fuerza de goles, Santiago García se ganó el respeto de todo el fútbol nacional. Por eso, no es de extrañar que durante los recesos, los equipos busquen sus servicios. Si bien al atacante le queda una fecha de suspensión que cumplirá ante River, el próximo 25 del corriente, varios fueron los clubes que hicieron sondeos para llevarse al uruguayo. En la lista de apariciones, cabe decir que Diego Maradona lo pidió para su Gimnasia y Esgrima La Plata. Gabriel Milito, su colega de Estudiantes, también mostró cierto interés, y hasta un rival directo de Godoy Cruz por los últimos lugares de la Superliga, como Central Córdoba de Santiago del Estero, llegó a consultar por el "9" charrúa. Sin embargo, la única entidad que consultó condiciones fue Talleres de Córdoba, que horas después se bajaría de la puja por contar con el Morro, hombre al que también se lo vinculó con Newell's. Todo eso, hasta ayer, cuando desde Buenos Aires apareció el interés de Vélez Sarsfield. Según se informó, Gabriel Heinze lo pidió como prioridad luego de que Leandro Fernández (otro ex Tomba) regresara a Independiente de Avelleneda. Entonces desde el Fortín se pusieron en contacto con la dirigencia de Godoy Cruz (propietario del 50% del pase) y acercaron una oferta que rondaría los 2 millones de dólares. Ese dinero, en parte, sería para pagar la cláusula de salida que García tiene firmada en el club, aunque no cubre la totalidad. Y hablando de porcentajes, el jugador es dueño de un 25% de su ficha, mientras el restante 25 es de un grupo empresario, gente que estaría dispuesto a ayudar a la "V" azulada en la operación. De concretarse será una gran pérdida para el Bodeguero y su flamante DT, Mario Sciaqua, quien lo cuenta como fija en su once ideal.

