Es uno de los más camaleónicos de Hollywood, por lejos. El hombre que hizo suspirar a una generación de mujeres, con aquel hito que fue su película “9 semanas y media”, tiene ahora 62 años pero su pulsión seductora no se detiene un minuto.
Es uno de los más camaleónicos de Hollywood, por lejos. El hombre que hizo suspirar a una generación de mujeres, con aquel hito que fue su película “9 semanas y media”, tiene ahora 62 años pero su pulsión seductora no se detiene un minuto.
Claro, como es su 'vida real' y no lo que las 'mujeres esperan', Mickey Rourke hace de su cuerpo y su placard lo que se le da la gana.
El ex boxeador y protagonista de estupendos créditos como "El luchador", no se resigna al paso del tiempo y hace del quirófano un segundo hogar.
Los resultados son, cada vez, más increíbles. Ahora fue fotografiado en las calles de Nueva York luciendo otro estrafalario cambio de look y, tras una nueva pasada por el cirujano, una nueva cara, que como es costumbre desde hace década, está en las antípodas s su “baby face” que lo hizo ser uno de los galanes más deseados durante la década del ‘80.
Durante esa época, 20 años atrás, Rourke era un abonado en las listas de “Los más lindos de Hollywood”, y la película con Kim Basinger lo transformó en uno de los más grandes sex symbols.
Pero un día, Mickey pasó por la clínica e intentó mantener intacta su belleza y su juventud. El experimento salió mal y, desde ese día, es noticia por sus constantes cambios de rostro (a los que se suma el hecho de que aún sigue sobre un ring).
En la última foto que se le tomó se lo ve en Nueva York con un look que ya es habitual en él: jeans, zapatillas, chaleco de cuero, campera multicolor y anteojos de mujer. Las fotos anteriores a esta lo mostraban con una venda sobre la nariz, lo que ahora confirma que el veterano actor y boxeador volvió a someterse a “los placeres” de la... ¿estética?