18 de mayo de 2013 - 22:40

México, el país donde matan a más ciudadanos de EEUU

En la última década, 648 estadounidenses fueron asesinados. Son el 40% de las 1.699 víctimas fatales de esa nacionalidad, por idénticas causas, en todo el mundo

Cuando el nieto de Malcom X fue golpeado hasta la muerte la semana pasada en un bar de los suburbios de Ciudad de México, se unió a los cientos de ciudadanos de Estados Unidos que han sido asesinados en los últimos años en este país, donde los homicidios se cuentan por decenas de miles.

Excluyendo a los que murieron en ataques terroristas y a los soldados estadounidenses caídos en acción, México ha registrado más muertes de ciudadanos de esa nación que cualquier otra parte del mundo en la década pasada, de acuerdo con un análisis de la agencia AFP a partir de datos del Departamento de Estado de EEUU.

Al menos 648 ciudadanos de EEUU fueron asesinados en México entre octubre de 2002 y diciembre de 2012 -fecha del último dato disponible-, una cifra que representa más del 40% de las casi 1.699 víctimas fatales estadounidenses que se registraron alrededor del mundo en el mismo período.

El país con el registro más cercano es Filipinas, con 84 homicidios, seguido por Honduras y República Dominicana con 77 cada uno.

Los estadounidenses asesinados en México fueron incluso más que los que murieron en ataques terroristas en todo del mundo, con 300 muertes registradas en esta categoría desde octubre de 2002.

Malcom Shabazz, de 29 años y nieto del difunto activista afroamericano Malcom X, fue encontrado tirado en la calle frente a The Palace Club el 9 de mayo pasado, con golpes mortales en la cabeza, luego de haber reclamado por una cuenta de 1.200 dólares, que le cobraron en el bar y que se negó a pagar. Dos mozos del local fueron arrestados esta semana acusados de asesinato.

México recibe más visitantes estadounidenses como Shabazz que cualquier otra nación. Más de 20 millones de turistas viajaron el año pasado a territorio mexicano, de acuerdo con cifras del gobierno de EEUU y un millón reside en este país.

Mientras los estadounidenses han sido asesinados en hechos de la delincuencia común como robos, algunos han quedado atrapados en medio del fuego de la feroz lucha del narcotráfico que se libra en México, que ha dejado más de 70.000 personas muertas desde 2006.

Uno de los casos de más alto perfil es el del agente Jaime Zapata, del servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, asesinado presuntamente por miembros del cartel de Los Zetas cuando se trasladaba en su camioneta en una carretera de San Luis Potosí (centro) en febrero de 2011.

En setiembre de 2010, sicarios de un cartel mataron a David Hartley, de 37 años, cuando esquiaba con su mujer Tiffany en un lago ubicado en la frontera entre Texas y Tamaulipas, en el noreste de México.

Pero algunas de estas muertes son de mexicanos con doble nacionalidad vinculados a las pandillas. Unos doce ciudadanos estadounidenses fueron asesinados el año pasado en el estado de Baja California y varios de ellos mantenían la nacionalidad mexicana, según fiscales.

Dos hermanos que fueron encontrados muertos por balazos en una casa de la fronteriza ciudad de Mexicali habían utilizado su doble nacionalidad para traficar armas a México y para llevar droga al otro lado de la frontera.

Las ciudades con el récord de homicidios de estadounidenses están en la frontera, donde los cárteles luchan por el control del negocio del tráfico de drogas hacia EEUU. Tijuana, fronteriza con San Diego, presentó la mayor cantidad de homicidios de estadounidenses en los pasados 10 años, con 130 muertes reportadas.

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