Un total de 64 personas murieron en Irak ayer, 54 de ellas en los atentados perpetrados en zonas de mayoría chiíta, a lo que se agregan 10 militantes muertos por las fuerzas de seguridad en Tikrit, según informaron fuentes oficiales.
Un total de 64 personas murieron en Irak ayer, 54 de ellas en los atentados perpetrados en zonas de mayoría chiíta, a lo que se agregan 10 militantes muertos por las fuerzas de seguridad en Tikrit, según informaron fuentes oficiales.
El ministerio del Interior advirtió sobre las consecuencias de la ola de violencia.
Irak enfrenta “una guerra abierta de las fuerzas del sectarismo sangriento que busca hundir al país en el caos y reproducir una guerra civil”, indicó el ministerio en un comunicado.
En Bagdad, 11 coches bomba estallaron en nueve barrios diferentes, de los que al menos siete eran de mayoría chiíta.