2 de febrero de 2019 - 00:00

¡Menos mal! - Por María del Rosario Ramallo

Al salir, veo que continúa lloviendo y digo: “¡Menos mal que traje paraguas!”; mi acompañante, que está aprendiendo español, me pregunta qué significa la expresión ‘menos mal’ porque no entiende qué he querido decir. Entonces, le explico que esta locución interjectiva expresa alivio porque no ocurre algo que se temía o, a la inversa, porque ocurre algo bueno con lo que apenas se contaba: en el ejemplo del comienzo, he expresado alivio porque he salido munida de paraguas y puedo enfrentar la lluvia; el vocablo ‘menos’ forma diversas locuciones, cuyo valor debemos conocer para poder entender el valor significativo de las oraciones en que aparecen.

Si buscamos, encontraremos, por ejemplo, la locución conjuntiva ‘a menos que’, que equivale a la expresión ‘a no ser que’: “A menos que surja otra propuesta, volveré al mar en mis vacaciones”.

En cambio, posee valor restrictivo la locución ‘al menos’, pues se usa ya para denotar una excepción, ya para significar “aunque no sea otra cosa”. Así: “Nadie ha alcanzado un puntaje tan elevado, al menos que yo sepa” y “Al menos, nos hizo llegar su opinión”. Una locución verbal es ‘echar de menos’, con la cual se advierte la falta de algo o de alguien, a raíz de lo cual se expresa pena: “Echo de menos su presencia en cada detalle y lloro embargada de tristeza”. En cambio, la locución ‘en menos’ tiene valor adverbial y toma el valor de “en menor grado o cantidad”: “Se ha perjudicado en menos de lo que había calculado”. Forma parte de la locución ‘tener en menos’, con la cual se expresa que algo se considera poco importante o despreciable. Así, “Es muy orgulloso y tiene en menos al resto de sus compañeros”.

Cuando no existe certidumbre respecto de una fecha futura, se utiliza la expresión ‘el día menos pensado’: “Ya me cansé de soportar amenazas, el día menos pensado renuncio y no vuelvo”.

Una  locución  bastante  usada  es ‘nada menos’,  con la cual se pondera la importancia de una persona o de un hecho: “Se presentó nada menos que el gerente regional”.

El refranero español incluye el adverbio ‘menos’ en gran cantidad de paremias. Veamos algunas: “Desgracia compartida, menos sentida”. El Centro Virtual Cervantes nos dice que es una forma ya en desuso y que su valor significativo es que, cuando tenemos una preocupación o una pena, podemos aliviarlas si la contamos a otra persona, de quien podrá venir el consuelo, la comprensión y, tal vez, una ayuda efectiva.

"Cuál más, cuál menos, todos por qué callar tenemos": este refrán se escucha también poco y lo que pondera es la discreción, pues está indicando que nadie se libra de haber cometido un error o una falta, razón por la que no debemos excedernos en la crítica a quienes nos rodean.

 "Donde menos se piensa, salta la liebre": en este refrán, se alude a la ligereza con que aparece la liebre, de un salto; del mismo modo, para una situación, por difícil e insoluble que aparezca, puede repentinamente surgir una solución. Así se encuentra, por ejemplo, en El Lazarillo de Tormes, mientras que en otras obras de la literatura española, se registran variantes: "Donde no piensan, salta la liebre", en la máxima obra cervantina; "Donde no se piensa, salta la liebre y andaba sobre un tejado", en la obra picaresca "La pícara Justina".

"Más vale pecar por carta de más que por carta de menos": en este refrán, se sugiere como preferible el caer en un exceso, que en la falta o defecto. Una variante, sugerida por el Centro Virtual Cervantes y absolutamente en uso es "Más vale que sobre y no que falte", en que se pondera la abundancia antes que la escasez.

"Menos averigua Dios y perdona": en esta paremia, se pondera la bondad de Dios que puede perdonarnos sin necesidad de conocer los pormenores de nuestros pecados; le basta con nuestro arrepentimiento.

"Quien menos vale más presume": de este refrán, casi en desuso por su forma externa, no por su valor significativo, nos dice el Centro Virtual Cervantes que, en general, se jacta de algo quien es incapaz de hacerlo. La idea central que pretende transmitir es la de la presunción.

"Por menos que nada": con esta locución, nos dice el Diccionario integral del español de la Argentina, podremos significar dos cosas. La primera es "a un precio muy bajo": "Te comprás libros de bolsillo por menos que nada". La segunda es "sin razón, sin motivo": "Anda muy malhumorado, por menos que nada se pone furioso".

"Ser lo de menos": esta locución verbal sirve para señalar que algo tiene poca o ninguna importancia; así lo vemos en "El precio es lo de menos, lo que me interesa es la calidad". En cambio, "Ser lo menos" significa que alguien o algo es el o lo peor en una cierta actividad o ámbito. También puede indicar descontento con una persona. Lo advertimos en "Ese corredor es lo menos" y "No asistirás porque sos lo menos".

"En menos que canta un gallo": esta locución coloquial se utiliza para indicar que un hecho se desarrolla en muy poco tiempo, muchas veces en un instante.

 "Ni más ni menos": en este caso, estamos en presencia de una locución adverbial, cuyo valor significativo es "justamente, exactamente". Lo vemos en "Su respuesta es, ni más ni menos, la que yo quería escuchar".

"Nada más ni nada menos": es equivalente a la locución anterior y significa "con exactitud, precisamente". Un ejemplo es "Se trata, nada más ni nada menos, que del futuro de nuestros hijos".

 "Ni mucho menos": esta locución se utiliza en oraciones negativas para poner énfasis en la negación. Lo vemos en "Ella no es iracunda ni mucho menos, pero le gusta hacer justicia".

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